Animales

Conoce en qué consiste la dermatitis atópica felina

Pin
Send
Share
Send
Send


La tiña es el problema de la piel más habitual en los cachorros de gato, y, en los adultos, la alergia

  • Autor: Por CAROLINA PINEDO
  • Fecha de publicación: 28 de noviembre de 2013

Tiña, dermatitis atópica y acné felino son enfermedades que pueden afectar a la piel del gato. Algunas de ellas pueden resultar, además, contagiosas para las personas y la mayoría afectan a los cachorros, porque no tienen sus defensas desarrolladas. En este artículo se explican los problemas más habituales de la piel de los gatos, entre ellas, la alergia provocada por las pulgas, la sarna del gato o la llamada cheyletiella felina. También se ofrecen pautas para que el gato tenga la piel sana.

Enfermedades en la piel del gato: peligros

Ciertas enfermedades de la piel del gato pueden contagiarse a las personas, por lo que hay que extremar la higiene y consultar al veterinario

Los cachorros de gato -sobre todo si provienen de la calle-, los felinos que viven en un entorno insalubre, así como los que padecen cáncer constituyen la población gatuna más proclive a padecer patologías dermatológicas. La tiña es la patología de la piel más habitual en cachorros de gato. Sin embargo, en el caso de los adultos, el problema de piel más frecuente son las alergias.

La veterinaria Cristina Serrano, especialista en felinos, cifra el porcentaje de gatos con patologías de piel que se atiende en una clínica veterinaria en un 20%. A continuación se explican cómo y cuáles son las enfermedades de piel más comunes entre los gatos, y cómo protegerles de estos problemas.

La tiña del gato, una enfermedad típica de felino callejero

Los felinos con parásitos, que habitan en condiciones higiénicas precarias o que son cachorros, son los más propensos a padecer tiña, una enfermedad producida por un hongo. "La tiña felina se puede contagiar a las personas y su tratamiento consiste en medicamentos antimicóticos, contra los hongos", explica Imanol Sagarzazu, veterinario.

En el caso de los gatitos menores de un año, es más probable que puedan contraer la tiña, ya que tienen las defensas más bajas que un felino adulto. La raza también puede predisponer a padecer tiña, como en el caso de la persa.

¿Cómo detectar la dermatitis atópica en nuestro gato?

La forma que tenemos de detectar esta enfermedad es a través de las lesiones que nuestro gato se hace en la piel provocadas por el intenso picor que le provocan los puritos que han surgido en su piel derivados de la dermatitis atópica.

Otra manera de detectarla es por la falta de cabello o la conocida alopecia que nuestro gato puede sufrir en zonas afectadas por el purito o por las zonas irritadas que se inflaman y pueden derivar en heridas con costras.

Por ello cuando esto ocurre es recomendable acudir al veterinario para que realice un diagnóstico clínico aunque antes deberá hacer uno diferencial para poder descartar otras posibles enfermedades y que nos pueda decir exactamente que se trata de dermatitis atómica.

Otros síntomas adicionales a la dermatitis y por los cuales podemos detectar que algo no va bien con respecto al tema de salud de nuestra mascota es el cambio en el color de pelo de nuestro felino, además también puede tener el pelo enredado más de lo normal, también la aparición de heridas con costra puede ser una de las principales señales de alarma de que nuestro gato se está rascando porque algo le produce picor.

Debes de saber que ya de por si un gato es demasiado reservado con respecto a su comportamiento por lo que no se rascará ni se lamerá en exceso delante de ti, pero esto no significa que tu felino en la intimidad no lo este haciendo.

El acné del gato: una enfermedad de la piel

Los gatos de pelo largo son los más propensos a padecer el acné felino, una enfermedad de su piel

Los gatos de pelo más largo son los más propensos a padecer el acné felino, que consiste en unos puntos negros que aparecen en la zona del mentón. La razón de esta patología de la piel es la humedad que queda en la barbilla del gato cuando bebe agua.

El acné felino está provocado por una infección bacteriana que precisa un tratamiento con antibióticos y un champú para gatos específico para la zona afectada.

Diagnóstico

Como hemos dicho la mejor opción cuando no sabemos que puede estar pasando con respecto a la salud de nuestro gato es acudir al veterinario para que este haga las pruebas pertinentes a nuestro felino y nos pueda contar que es lo que le sucede.

Como hemos explicado anteriormente un diagnóstico clínico en el que se nos pedirá que expliquemos los síntomas de nuestro gato, y es que al ser picores, lo primero que pensará el especialista es que se trata de pulgas.

Después de comprobar que efectivamente no se trata de pulgas, el veterinario pasará a hacer un análisis de sangre para comprobar de qué puede ser lo que puede estar afectando a nuestro felino, que es el que nos dirá si se trata de un parásito o una reacción alérgica.

Enfermedades en gatos: dermatitis atópica o alergia en la piel

Un gato puede desarrollar alergias ambientales o alimentarias, que le producen prurito o enrojecimiento en la piel

Las alergias a alimentos o sustancias ambientales, como los ácaros o el polen, son las causas que provocan los síntomas de la dermatitis alérgica: prurito, enrojecimiento o descamación de la piel del gato.

El felino con dermatitis alérgica se rasca de manera compulsiva y suele acabar por padecer una infección bacteriana, que precise un tratamiento con antibióticos, además de averiguar la cuál es el alergénico que provoca la patología.

¿Cómo acabar con ella con ella?

La dermatitis atópica se trata de un problema que a día de hoy no tiene un tratamiento que pueda curarse y erradicarse completamente, aunque si que existen una serie de productos y medicamentos dedicados única y, exclusivamente, a rebajar los niveles de picazón que siente nuestra mascota.

Este tipo de medicamentos destinados a que nuestro felino tenga menos picores se llaman glucocorticoides y los antihistaminicos, y suelen tratarse del tratamiento más recomendando por los veterinarios. Pero el tratamiento más adecuado para solucionar este problema es la inmunoterapia aunque su coste elevado es que principalmente dificulta que sea el más utilizado.

Algunos remedios caseros para curar las heridas que nuestro gato se haga al rascarse puede pasar desde el aceite de lavanda hasta la crema de caléndula. Aunque tienes que estar pendiente de que una vez que hayas aplicado estos productos tu felino no se lama las heridas.

Gatos con alergia a las pulgas

Los felinos con pulgas pueden padecer una reacción alérgica en su piel, "que siempre se manifiesta en el cuello del gato, aunque las picaduras las sufran en otras zonas de su cuerpo", explica Sagarzazu.

Frente a estas irritaciones de la piel del gato provocadas por parásitos, la primera medida es eliminar las pulgas con insecticidas y, después, administrar antibiótico para frenar la infección bacteriana de la piel del cuello del gato provocada por estos saltarines parásitos.

¿Cómo prevenir su aparición?

Como hemos dicho antes la dermatitis atópica suele ser ocasionada principalmente por algún tipo de alergia hacia los ácaros o al polen, por ello una medida para poder prevenir la aparición de la dermatitis atópica es alejar lo máximo posible a nuestro animal de la sustancia que le da alergia.

Y es que como algunas de estas sustancias que provocan la alergia de nuestro gato pueden estar presentes en su cuerpo es aconsejable utilizar el champú adecuado para hacer que estás puedan desaparecer, además de peinar y acicalar su cuero de la mejor forma posible para que de esta forma se mantenga lo más limpio y aseado posible.

Cheyletiella felina, un ácaro del gato que produce mucho picor

Un fuerte picor y una descamación de la piel del gato, similar a la caspa, son los síntomas que presenta un gato que padece cheyletiella. Esta patología dermatológica la suelen sufrir los cachorros felinos, y está provocada por un ácaro.

El gato que padece la cheyletiella la puede transmitir a las personas. El veterinario tratará esta patología de la piel del gato con antibióticos.

Tratamiento de la dermatitis en gatos

Nuestros gatos viven rodeados de elementos que pueden resultar potenciales alérgenos: plantas, polen, ambientadores, productos de limpieza y otros químicos… Además de su propia comida. Son muchos los posibles causantes de dermatitis en los gatos, por lo que es importante conocer su tratamiento.

La dermatitis en gatos se caracteriza por provocar muchos picores, sarpullidos, rojeces, inflamación y descamación en la piel. Para aplicar el tratamiento más adecuado, es fundamental conocer qué alérgeno está provocando la dermatitis, ya que esto puede hacer que varíen los medicamentos utilizados, además de que habrá que eliminarlo del entorno del gato.

Si resulta ser la alimentación, por supuesto, habrá que cambiarla, preferentemente a una de mayor calidad, mejor aún si puede ser premium. El veterinario te recomendará la mejor opción en función de sus alergias. Vigila con qué químicos y materiales tiene contacto tu gato en casa, una vez descubras cuál le produce esa dermatitis, aléjalo de él lo máximo posible.

Esto no será suficiente, es necesario remitir los síntomas de la dermatitis en gatos con fármacos antiinflamatorios, que normalmente se aplican en forma de pomadas. Pide también información a tu veterinario sobre remedios naturales que puedan aliviar sus molestias, como por ejemplo los baños de avena o la manzanilla.

Una vez se haya recuperado de los síntomas, tendrás que aplicar todas las precauciones posibles para que no tenga una recaída. La dermatitis en gatos no es una enfermedad grave de por sí, pero puede complicarse mucho, especialmente si el gato se rasca demasiado y se provoca infecciones secundarias. ¡Lo mejor es la prevención!

Otodectes, un problema de la piel del oído del gato

La otitis o inflamación y dolor del oído es el principal síntoma de un felino que padece otodectes. Los más vulnerables son los cachorros de gato la calle. Su madre, también infectada, les transmite los parásitos, que se alojan en el oído, a través de su leche.

Los medicamentos para combatir la otitis (antiinflamatorios y antibióticos), así como productos antiparasitarios, son empleados para tratar esta enfermedad.

La sarna del gato, un problema de piel

La sarna demodécica es poco habitual en los gatos y no resulta contagiosa para las personas, ya que es una enfermedad que se desarrolla a través de un parásito (ácaro) que tenemos en la piel, tanto los gatos como las personas. Este ácaro se activa cuando el animal está enfermo y sus defensas no funcionan a pleno rendimiento.

Otro tipo de sarna que es más frecuente en los gatos es la llamada sarcóptica, que se produce cuando las condiciones higiénicas del felino son inadecuadas. Los síntomas de esta sarna son picor, rojeces y descamaciones. Y, en caso de que la enfermedad se encuentre en estado avanzado, un peculiar y desagradable olor en la piel del gato.

Tres consejos para una piel del gato sana

1. "La alimentación es fundamental para que el felino tenga la piel sana", asegura Cristina Serrano, veterinaria especialista en gatos. "Es recomendable un pienso de gama alta, rico en ácidos grasos omega 3 y 6, que mantiene la piel del gato en forma", indica.

2. La desparasitación interna y externa es una cuestión fundamental para evitar infecciones, irritaciones y heridas en la piel del gato.

3. La ingestión de malta por el gato ayuda a evitar las bolas de pelo que se forman en su estómago debido al acicalamiento. La malta también se puede adquirir con añadido de ácidos grasos omega 3 y 6, "lo que ayuda a mantener el pelaje del gato sano y brillante", comenta Serrano.

Pin
Send
Share
Send
Send