Animales

Cómo saber si mi perra tiene una infección de orina

Pin
Send
Share
Send
Send


Quizá nunca hayas escuchado hablar de infección de orina en las mascotas, pero lo cierto es que este es un mal muy común que sucede de manera continua. Sus síntomas pueden llevarnos a creer que nuestro animal simplemente tiene problemas de comportamiento.

Esto puede hacer que no le demos mucha importancia al asunto, por lo que creemos vital que aprendas las causas, síntomas y tratamientos de la infección de orina en perros.

Qué es la infección de orina canina

Lo primero que hay que saber es que por norma general, esta le puede pasar a cualquier perro. No obstante, aquellos que están descuidados o que viven en la calle tienen más facilidad de sufrirla.

Bien, el sistema urinario se encarga de desechar toxinas y otros residuos que nuestro cuerpo no necesita. Por ello, cuando no se orina lo suficiente, estos residuos se pueden ir acumulando en los conductos urinarios llegando a bloquearlos y produciendo por ende una infección de orina.

Causas de la infección de orina

La infección de orina puede tener varias causas como cálculos renales, tumores, humedad excesiva y otras. Normalmente es causada por la bacteria Escherichia coli en los perros, aunque también se puede ver afectada por hongos y otras bacterias.

En el caso de los perros, se conocen muchos más casos en hembras debido a que uretra es más corta y ancha, lo que facilita la entrada de bacterias y parásitos. Además, orinan mucho menos que los machos, permitiendo así la obstrucción de los conductos urinarios.

Esta infección, aunque es algo común, no hay que darla por sentada, ya que podría irse a la sangre y provocar grandes problemas en el animal. Por ello es necesario estar bien informados sobre cuáles son los síntomas.

Síntomas de la infección de orina

Reconocer qué les sucede a nuestras mascotas no siempre es fácil, pues no tienen un contacto de comunicación tan directo como el habla. Sin embargo, su cuerpo y lenguaje corporal siempre nos dicen de una manera u otra, dando a entender qué pueden estar padeciendo.

¿Cómo saber si nuestro perro tiene una infección de orina? Estos son algunos de los síntoma. Estate atento a tu mascota:

  • Orina que huele peor de lo habitual
  • Sangre en la orina
  • Orina turbia
  • Esfuerzos para orinar sin resultados
  • Poca cant >

Si ves uno o más de estos síntomas en tu perro, llévalo al veterinario. Este podrá determinar si se trata de una infección a través de una muestra de orina. Le recetará antibióticos y en caso de que no funcionen se practicará un urocultivo.

Esto consiste en introducir un pequeño tubo por el aparato urinario que permitirá identificar de manera concisa qué tipo de hongo o bacteria está causando la infección para encontrar entonces el tratamiento adecuado.

Remedios caseros para la infección de orina

Aunque si eres de los que prefiere los remedios caseros, también puedes probar algunos. Aunque no debes postergar la visita al veterinario por ello. Recuerda que tu mascota es un ser vivo y merece los mejores cuidados.

Estos son algunos de los más eficaces, pero si no notas mejoría en uno o dos días, por favor, ve al veterinario:

Causas de infección urinaria

Son muchas las causas que producen este mal a nuestros amigos, siendo las más comunes la ingesta de agua o comida contaminadas, piedras o cristales en la vejiga o uretra, cáncer, inflamación o infección de la vejiga, o incluso el estrés.

En cualquiera de estos casos, debes saber que la aparición de las enfermedades del tracto urinario suelen aparecer a partir de los siete años de edad, que es cuando los perros suelen comenzar a tener más dificultades para controlar el esfinter urinario. Pero eso no significa que no puedan aparecer antes. Siempre que sospechemos que el animal tiene una infección de orina, independientemente de la edad que tenga, debemos de llevarlo al veterinario.

Síntomas de infección de orina

Los síntomas más frecuentes, los que deben de precouparnos mucho, son los siguientes:

  • Orina de color amarillo casi naranja
  • Presencia de sangre o pus en la orina
  • El animal se queja cuando hace sus neces >Tratamiento

El tratamiento veterinario es de vital importancia para que el can vuelva a llevar una vida normal y feliz. Será él quien le haga un diagnóstico y, dependiendo de la causa, le pondrá un tratamiento u otro. Por lo general, consistirá en administrarle antibióticos, y en hacer cambios en la dieta, dándole un pienso especialmente hecho para perros con infecciones urinarias.

Ya verás como así, poco a poco, vuelve a ser la que era 😉 .

¿Qué es una infección urinaria? ¿Qué causas la provocan?

La infección urinaria puedeproducirse de forma aleatoria en cualquier perro. No obstante, aquellos que sufran una mala alimentación o bastos cuidados, perros inmunodeprimidos, son susceptibles a contraerla con más facilidad.

El sistema urinario permite que el cuerpo pueda eliminar correctamente las sustancias tóxicas y desechables que el organismo no necesita. Este sistema, formado por los riñones, los uréteres y la uretra, nos permite pues, deshacernos de aquello que no necesitamos.

Las infecciones urinarias son provocadas por microorganismos que se alojan en el tracto urinario. Pueden alojarse en el organismo de nuestro perro si éste entra en contacto con un perro enfermo pero también pueden desarrollarse por si solas. Por ejemplo: los perros que no orinen con suficiente frecuencia son susceptibles a sufrir una infección urinaria ya que las bacterias que deberían evacuarse suben hasta la vejiga.

Finalmente alertamos que puede ocurrir que determinadas enfermedades propicien las infecciones urinarias. La aparición de cambios hormonales, tumores, cálculos, humedad excesiva o otras muchas dolencias pueden provocar una infección urinaria.

La infección urinaria recibe nombres técnicos diferentes según la zona en la que se encuentre localizada, de la siguiente manera:

  • Infección de la uretra: uretritis
  • Infección de la vejiga: cistitis
  • Infección de la próstata: prostatitis
  • Infección de los riñones: nefritis o pielonefritis

Las bacterias más frecuentes en la infección de orina

La bacteria que con más frecuencia causa infecciones urinarias en perros es la Escherichia coli. Sin embargo, otros géneros de bacterias que también son frecuentes son: Staphylococcus, Proteus, Enterococcus, Klebsiella, Streptococcus, Enterobacter, Chlamydia y Pseudomonas.

Aunque las bacterias son los patógenos más frecuentes en estas infecciones, el tracto urinario de los perros también puede infectarse con hongos, micoplasmas, virus, algas y gusanos parásitos.

Las infecciones urinarias son más frecuentes en las hembras, debido a que su uretra es más corta y más ancha, además que orinan con menos frecuencia que los machos. Esto facilita el ingreso de los patógenos y la colonización de la vejiga urinaria. Sin embargo, las infecciones en machos, aunque menos frecuentes, son más difíciles de tratar, ya que los antibióticos tienen menor acceso a los lugares donde se forman las colonias bacterianas, especialmente cuando se ha producido una prostatitis.

Cuando la infección no se trata adecuadamente, se corre el riesgo que las bacterias pasen al torrente sanguíneo causando una sepsis que puede ser fatal, o que infecten otros órganos.

Síntomas de la infección urinaria en perros

En muchos casos los síntomas pueden ser difíciles de detectar y es común que la infección salga a la luz durante una visita al veterinario por causas diferentes. En otros casos, los síntomas son más evidentes. Los síntomas más comunes de infección urinaria en perros son:

  • Aumento de la frecuencia con que orina el perro.
  • El perro orina poca cant >

Diagnóstico de una infección de orina

El diagnóstico de las infecciones urinarias se hace a través de los síntomas clínicos y el análisis de orina. Cuando es necesario también se hace un urocultivo. Todos estos procedimientos debe llevarlos a cabo un profesional. Aunque tu consideres que tu perro tiene síntomas evidentes de una infección de orina, puedes pasar por alto una enfermedad que haya causado esta situación.

El análisis de orina se hace mediante una cinta reactiva que es introducida en la muestra de orina. Con esto se puede conocer el pH de la orina, los niveles de proteínas, cetonas, glucosa, bilirrubina, nitratos y otras sustancias indicadoras de la función de los órganos. También se evalúa la claridad de la orina, su color, olor y apariencia general. Además se observa una muestra al microscopio para ver si existen hongos, bacterias, glóbulos blancos u otros elementos indicadores de infección.

El urocultivo es necesario para conocer la bacteria específica causante de infección. Es más empleado cuando el tratamiento inicial con antibióticos de amplio espectro no da resultados. En los casos en que se sospecha que existen cálculos, inflamación de próstata u otros problemas obstructivos o estructurales, se suele recurrir a las radiografías y la ecografía.

Tratamiento de la infección de orina en perros

El tratamiento para las infecciones urinarias bacterianas consiste en la administración de antibióticos. Generalmente se usan antibióticos de amplio espectro que dan buenos resultados, pero en los casos en que no funcionan se deben administrar antibióticos específicos para la bacteria causante de la infección.

Es importante administrar el antibiótico recetado durante todo el tiempo que el veterinario haya indicado, incluso si los síntomas desaparecen antes.

Las infecciones no bacterianas se tratan con otros medicamentos, tales como fungicidas y antiparasitarios. Cuando existen obstrucciones causadas por cálculos o prostatitis, se deben tratar esos problemas al mismo tiempo que la infección. Además, el veterinario recomendará una dieta que permita restablecer el pH normal de la orina, que se hace alcalino durante la infección.

El pronóstico depende de la complicación de la infección, así como de los agentes causantes. Las infecciones sencillas causadas por bacterias suelen tener un excelente pronóstico. En cambio, las infecciones causadas por hongos son más difíciles de tratar. Las infecciones urinarias más complicadas tienen un pronóstico variable, dependiendo de cada caso.

Prevención de la infección de orina

Para prevenir las infecciones urinarias en perros es importante permitirle al perro orinar con frecuencia y que siempre tenga a disposición agua limpia y fresca para beber. Esto ayuda a eliminar bacterias de la uretra.

La frecuencia con la que orina el perro suele ser la causa más habitual. Las bacterias no pueden ser arrastradas al exterior a menos que el perro orine con frecuencia. Esta situación se produce, por ejemplo, cuando el perro permanece demasiado tiempo encerrado, o cuando sufre enfermedades que lo inhabilitan para moverse adecuadamente, como por ejemplo la artrosis (osteoartritis) y, por tanto, es reacio a moverse.

Para los perros que tienen predisposición a desarrollar cálculos en el tracto urinario es posible que el veterinario recomiende alguna dieta específica que reduzca la formación de esas estructuras. El pH de la orina del perro (el grado de acidez o alcalinidad de la orina) está influido por la alimentación. Una alimentación que alcaliniza la orina facilita la aparición de las infecciones.

Aparición de anemia por infección urinaria en perros

Los perros que padecen infección de orina debido a problemas en los riñones son susceptibles a la aparición de anemia por la infección urinaria. Eso se debe principalmente a una baja producción de eritrocitos. La anemia también puede estar provocada por la bacteria Escherichia coli o por micoplasmas como los Mollicutes. En cualquier caso será fundamental acudir al veterinario para determinar la causa de la anemia.

Puedes saber si tu perro padece anemia revisando sus mucosas (en ojos, boca, sexo o ano), las cuales deberían ser de color rosa. Si están excesivamente pálidas e incluso blancas, tu perro podría padecer anemia.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Infección urinaria en perros - Causas, síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades infecciosas.

¿Cómo funciona el tracto urinario de un perro?

El tracto urinario de los perros está formado por riñones, uréteres, vejiga, uretra y, en
los machos, próstata. Los riñones son los encargados de filtrar la sangre para limpiarla
de toxinas que van a ser trasladadas a través de los uréteres hasta la vejiga.

Los riñones mantienen el equilibrio entre líquidos y electrolitos del organismo. Una infección de orina en perros se origina cuando patógenos, sobre todo bacterias, se propagan por el tracto urinario, dando lugar a diferentes síntomas.

Estas infecciones serán bajas cuando afecten a vejiga, próstata o uretra y altas cuando llegan al riñón. Es decir, pueden ser menos o mas graves, pero siempre requieren de tratamiento veterinario.

¿Cuales son los síntomas de una infección en el tracto urinario?

Si nuestro perro padece una infección de este tipo, es habitual que presente los siguientes
síntomas:

  • Dolor al orinar: la micción es dificultosa. El perro se lame los genitales, hace
    fuerza, gime, evacúa cantidades muy pequeñas o solo unas gotas, adopta la postura pero
    no orina, etc. Esto puede producirse en infecciones de orina pero, también, en
    problemas de próstata u obstrucciones.
  • Poliuria: aumento de la frecuencia de la micción. El perro va a intentar hacer
    pis muchas veces y poca cantidad.
  • Hematuria: es la presencia de sangre en la orina. Esta será oscura o con
    coágulos o algunas gotas de sangre al final de la micción. La orina estará más turbia y
    olerá distinto.

Además, los perros con infección renal presentarán fiebre, anorexia, vómitos y
dolor en la zona baja del lomo, lo que les obliga a andar encorvados y con las patas
rígidas.

¿Cómo se diagnostica?

Si observamos que nuestro perro muestra algunos de los síntomas descritos debemos
acudir al veterinario, en primer lugar porque hay varias afecciones que pueden producir
esta sintomatología y, también, porque una infección de orina baja que no se trate puede
ascender hasta los riñones.

Nuestro veterinario nos pedirá una muestra de orina para analizarla y ver si hay o no infección. Este dato nos lo puede dar una tira reactiva de orina. Un cultivo de orina, además, indica qué bacterias están presentes y cuál es el antibiótico más adecuado para eliminarlas.

Estas pruebas suelen detectar bacterias, glóbulos blancos y glóbulos rojos. Si no conseguimos una muestra, lo que puede pasar sobre todo en perras, ya que es más difícil la recogida, el veterinario puede extraerla directamente de la vejiga. La pielonefritis o infección renal puede verse en una ecografía como un agrandamiento del riñón.

¿Cómo se crea una infección de orina?

En realidad pueden existir algunos factores predisponentes. La edad del perro, la diabetes, la administración de corticoides de manera prolongada o las prostatitis, en el caso de los machos, pueden influir de la aparición de una infección.

Además, es importante saber que pueden formarse cálculos alrededor de las bacterias y
estos son capaces de obstruir el tracto urinario. Una obstrucción completa constituye
una emergencia y supone otro motivo mas para acudir al veterinario de urgencia.

¿Cual es el tratamiento más eficaz?

Para evitar complicaciones como que las bacterias lleguen al riñón, si nuestro perro presenta síntomas de una infección urinaria debemos acudir inmediatamente al veterinario para iniciar el tratamiento de manera precoz.

Este consistirá en la administración de un antibiótico por vía oral durante 2-3 semanas o
incluso 6-8 si la infección afecta al riñón. Aunque es habitual que en poco tiempo el
tratamiento controle los síntomas es imprescindible que lo suministremos hasta el final
para evitar recaídas.

Además, cuando el tratamiento concluya es recomendable repetir el examen de orina, pasados unos días, para asegurarnos de que la infección está erradicada. Si en poco tiempo
el perro vuelve a padecer otra infección de orina habría que buscar alguna posible causa
predisponente.

De manera habitual el veterinario prescribe un antibiótico de amplio espectro, es decir, activo frente a numerosas bacterias, en base a una tira de orina que ha dado positivo a la infección.

Infeccion urinaria canina

Las infecciones urinarias afectan a muchos perros, especialmente a las hembras. Normalmente las bacterias irrumpen en las vías urinarias desde el exterior, y ascienden por ellas hasta infectar la vejiga urinaria y, en ocasiones, los propios riñones. Los agentes infecciosos, los tumores, los cálculos y una alimentación inadecuada pueden influir en su aparición y evolución.

Las vías urinarias forman parte del sistema corporal que elimina agua y muchos productos de desecho. El aparato excretor está compuesto de los riñones, que filtran y depuran la sangre. El agua en exceso y las sustancias químicas de desecho circulan a través de los uréteres, los conductos que conectan los riñones con la vejiga, donde se almacena la orina. Al orinar, la vejiga se contrae para evacuar la orina a través de un conducto, la uretra, por el que sale al exterior.

Asimismo, en el caso del perro macho, alrededor del cuello de la vejiga se encuentra la próstata, una glándula que elabora y vierte secreciones seminales en la uretra.

Casi todas las infecciones urinarias están provocadas por bacterias, siendo la más común Escherichia coli. Se trata de bacterias corrientes que están presentes en el entorno y alrededor de los genitales y la zona anal del perro. Entran constantemente en la uretra desde el exterior. Cada vez que el perro orina, estas bacterias son arrastradas por el chorro otra vez hacia el exterior. Si el perro no orina con suficiente frecuencia, las bacterias pueden alcanzar la vejiga y causar una infección. En los perros también puede verse afectada la próstata. A veces, la infección puede a continuación ascender por los uréteres y afectar a los riñones. Los términos médicos son cistitis, en el caso de la infección de la vejiga, prostatitis en el de la infección de la próstata, y nefritis en el de la infección de los riñones. Todas son distintas formas de infección urinaria y pueden aparecer de manera aislada o al mismo tiempo.

Los perros machos tienen una uretra mucho más larga que las hembras y suelen orinar con más frecuencia. Por esa razón, las bacterias tienen menos tiempo para avanzar por las vías urinarias antes de ser arrastradas por el chorro de orina, de modo que sufren infecciones urinarias con mucha menor frecuencia que las hembras.

Las bacterias pueden entrar de otra manera en las vías urinarias: a través del torrente sanguíneo. El riñón es muy activo y filtra constantemente la sangre, por eso no debe sorprendernos que sea uno de los primeros órganos en verse afectado por este tipo de infecciones. En estas infecciones de la sangre, pueden estar implicados muchos tipos de bacterias, que normalmente penetran en el torrente sanguíneo desde los tejidos periodontales afectados por una infección crónica o a través de una herida abierta. Esta forma de nefritis se caracteriza por un daño renal permanente a causa de un ataque bacteriano de baja intensidad pero prolongado.

El pH de la orina del perro (el grado de acidez o alcalinidad de la orina) está influido por la alimentación. Una alimentación que alcaliniza la orina facilita la aparición de las infecciones. Otro factor es la frecuencia con la que orina el perro. Las bacterias no pueden ser arrastradas al exterior a menos que el perro orine con frecuencia. Esta situación se produce, por ejemplo, cuando el perro permanece demasiado tiempo encerrado, o cuando sufre enfermedades que lo inhabilitan para moverse adecuadamente, como por ejemplo la artrosis (osteoartritis) y, por tanto, es reacio a moverse.

Algunas enfermedades determinan que el perro sea más propenso a padecer infecciones urinarias. Las obstrucciones de las vías urinarias causadas por tumores o cálculos (excrecencias a modo de piedrecillas, que se encuentran habitualmente en la uretra) son bastante frecuentes. Los cambios hormonales pueden causar un aumento de tamaño de la próstata. Las bacterias que específicamente pueden causar ciertas enfermedades infecciosas, como la Leptospirosis, también pueden alojarse en los riñones.

Los signos pueden incluir:

  • Aumento de la frecuencia de micción (el animal orina más frecuentemente, es uno de los primeros signos de que la vejiga está afectada por una infección urinaria).
  • Molestias al orinar (el perro orina poca cantidad y repetidamente, incluso en ocasiones dentro del hogar, y los machos pueden agacharse al hacerlo, en lugar de levantar la pata).
  • La orina puede aparecer teñida de sangre o turbia.
  • Los cálculos urinarios producen pocos síntomas en las hembras. Sin embargo, en los machos, las “piedras” urinarias pueden obstruir la uretra, que es estrecha, una infección de la próstata puede causar también la obstrucción de la uretra. En esta situación el perro hace esfuerzos por orinar sin conseguirlo y debe ser tratado con extrema urgencia.
  • Si los riñones están afectados, el animal beberá y orinará mucho más de lo normal, y puede arquear la espalda por el dolor. La orina teñida de sangre o turbia puede ser más evidente.

El diagnóstico normalmente es posible a partir de los síntomas clínicos, acompañados de un análisis de orina con una tira reactiva, que al mismo tiempo indica la acidez y la densidad de la orina y permite detectar la presencia de sangre y proteínas.

  • El tipo de bacterias presentes y su sensibilidad a los distintos antibióticos disponibles.
  • El daño renal.
  • La obstrucción por tumores o cálculos.
  • El aumento de tamaño de la próstata.

El tratamiento persigue los siguientes objetivos:

  • Eliminación completa de las bacterias infecciosas de la vejiga y los riñones.
  • Eliminación de las bacterias que pueden acceder al aparato urinario a través del torrente sanguíneo (cuidados dentales, curación de las heridas).
  • Restablecer el pH correcto de la orina (equilibrio de acidez/alcalinidad).
  • Asegurar que la rutina del perro le permite orinar con regularidad.
  • Eliminación de las posibles causas de obstrucción, como las piedras o los tumores.

A menudo es esencial administrar un largo tratamiento con antibióticos. No acabar toda la tanda de antibióticos es uno de los motivos habituales del fracaso del tratamiento.

El veterinario escogerá el tratamiento más adecuado en cada caso.

Permitir que el perro salga frecuentemente a la calle para poder orinar es muy importante, igual que asegurarse de que el animal dispone en todo momento de agua limpia y renovada para beber.

Resulta fundamental acabar todo el tratamiento de antibióticos porque de lo contrario la infección puede volver a aparecer.

El veterinario puede recetar medicamentos o una dieta especial a los perros que son propensos a desarrollar “piedras” (cálculos) en las vías urinarias. Algunas razas son más propensas a la formación de cálculos urinarios. El veterinario puede recomendarle una dieta especial si su perro pertenece a una de estas razas, como prevención antes de que las piedras lleguen a formarse.

Seleccionar una dieta que proporcione un pH adecuado a la orina del perro puede ser útil.

Enlaces rápidos
  • Gatos
  • Obesidad
  • Mareo en viaje
  • Perros
  • Artritis
  • Cancer

Estas abandonando la web española para acceder a otra dentro del Grupo Zoetis.
Las normas y prácticas médicas pueden variar de un país a otro de manera que la información proporcionada en otras webs del Grupo, y en particular la información relativa a medicamentos, podría no ser adecuada para nuestro país.

Pin
Send
Share
Send
Send