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Cómo Entrenar a un Periquito Australiano

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¿No sabes lo que es un periquito papillero? Papillero significa que ha sido criado por personas, es decir, que se ha alimentado a base de papillas. Esto suele ser necesario, por ejemplo, cuando la madre rechaza a sus crías. Cuando criamos a un periquito desde ese primer punto, ese momento tan especial de su vida, puede surgir un vínculo muy fuerte entre los dos y convertirse en una excelente mascota, cariñosa y fiel.

Por si te lo preguntas, ¡sí! es posible adiestrar a un periquito papillero. ¡Te contamos cómo conseguirlo!

La confianza con tu periquito papillero, clave para adiestrarlo

Si quieres adiestrar a un periquito papillero, lo primero que debes hacer es ganarte su confianza. Realmente, esto ocurre con cualquier animal con el que queramos interactuar. Estos periquitos no suelen asustarse, pero aun así puede llevar un poco de tiempo que se habitúen a convivir con personas.

De hecho, necesitan hacerlo. Estos pájaros no sobrellevan bien la soledad, necesitan tener contacto y socializar cada día. Evita colocar su jaula en un lugar que no suelas frecuentar, ¡tenéis que relacionaros! Pero sin prisa: dedica cada día un rato a hablar con él, además de saludarle cuando pases por delante, con voz tranquila y dulce. Poco a poco, irá acostumbrándose a ti y sintiendo confianza.

Lo mejor es que durante los primeros días no intentes cogerlo, y si lo haces, vuélvelo a dejar en su jaula si no se siente cómodo. Si revolotea o se asusta, es normal, no fuerces la situación.

Como tendrás que darle comida cada día, eso te servirá de ayuda para que vaya confiando en ti y poco a poco se muestre más receptivo al contacto físico. ¡Recuerda! Al principio, especialmente si tú no tienes experiencia y si tu periquito es muy pequeño, es mejor no cogerlo: se te podría caer intentando escapar de tus manos, y una cría no necesita más que una leve caída para morir.

Salir de la jaula, paso a paso

Cuando tu periquito papillero ya confíe en ti y esté acostumbrado a tenerte alrededor, podrás poco a poco empezar a sacarlo. Comienza metiendo tu mano en la jaula, con un poco de comida, y deja que se acerque. Tras unos días haciendo esto, es muy probable que se suba a tu mano o te deje cogerlo.

Mantenlo apoyado sobre tus dedos, esto le servirá para irse acostumbrando a lo que hará de ahora en adelante: la mayor parte del día apoyado en unos palos. Colócate sobre algo blandito, como una cama o un sofá, porque podría caerse.

¡Querrá alzar el vuelo antes de lo que crees! Si lo hace, es que se siente preparado, así que no se lo impidas. Eso sí, prepara la habitación cada vez que vayas a sacar al periquito papillero de la jaula: cierra puertas, ventanas, bloquea posibles rincones en los que podría quedarse atascado, objetos peligrosos (estufas, objetos puntiagudos, ventiladores encendidos…). Las aves son naturalmente curiosas, ¡hay que estar preparado!

Consejos para adiestrar al periquito papillero

Cuando ya seas capaz de sacar al periquito de la jaula y te permita sostenerlo sobre tu mano con confianza, ¡podrás ir avanzando en el adiestramiento! Será mucho más fácil si sigues estos consejos:

  • No intentes adiestrar a tu periquito papillero antes de que se haya adaptado a su nuevo hogar, podría ser muy estresante para él y sólo conseguirás que se asuste.
  • El adiestramiento en positivo con el uso de golosinas es muy efectivo, pero recuerda, ¡no debes abusar de ellas! Además, como es lógico, para poder dárselas tu periquito tiene que haber aprendido ya a comer por su cuenta.
  • Las sesiones de entrenamiento deben ser cortas, ya que si no se agobia y se cansa. Lo ideal es hacer sesiones de 10 – 15 minutos un par de veces al día.
  • Utiliza siempre palabras afectuosas, caricias y voz suave para dirigirte a él, así se relajará y estará más receptivo.
  • Con constancia, paciencia y cariño podrás enseñarle montones de cosas: venir cuando le llamas, moverse al son de la música, posarse en sitios concretos…

¡Estamos seguros de que tu periquito papillero aprenderá pronto montones de cosas! Con cariño y paciencia conseguirás todo lo que te propongas. ¡Prepárate para echarle horas!

Descubre cómo entrenar a un periquito

La primera vez que traiga a su hogar una nueva ave, dele un par de horas para mirar alrededor y acostumbrarse a su entorno. Si el periquito es mayor o temeroso, cree confianza al hablar con él con una voz suave. Cada vez que pase por la jaula, háblele a su periquito. Silbe en volumen bajo y deje un pequeño convite en el plato de su pájaro. Una vez que se ha construido un poco de confianza básica, usted será capaz de trabajar con su pájaro fuera de la jaula.

Opción de recortar las alas

Cuando se trabaja con un nuevo periquito, una opción es que las plumas de las alas sean recortadas para garantizar un manejo más fácil y más seguro. Esto puede hacer más fácil el entrenamiento. La tienda de dónde sacó su ave debería haber hecho esto. Si no es así, un veterinario, algunas tiendas de aves o un criador de aves pueden ayudar.

Cuando el ave se encuentra en un nuevo entorno, recortar las alas impide que vuelen hacia ventanas o espejos. Su ave es más dependiente de usted para el transporte y pronto se dará cuenta del valor de su asistencia.

Tome en cuenta que esta es solo una opción, no es obligatorio llevar a cabo este proceso. Nuestro periquito puede fácilmente adaptarse a su nuevo entorno con sus alas completas. Lo que se busca con este proceso es que nuestro periquito no pueda salir volando y herirse o escaparse de casa. Pero si tenemos cuidado y prevenimos dejar espacios abiertos por los que pueda salir, estará bien.

Entrenar a un periquito para salir de la jaula

Usted puede hacer que su pájaro salga de su jaula de dos maneras diferentes . Si usted no quiere cortar las plumas, tómese su tiempo y trate de persuadir a su periquito. Su pájaro debe estar acostumbrado a ser alimentado con una golosina a través de los barrotes de la jaula por ahora. Esta vez, abra la puerta de la jaula y ofrezca la golosina por exterior de la jaula. Si la puerta de la jaula se abre hacia abajo, coloque un regalo o un plato de golosinas en la puerta. Esto hará que su ave quiera salir.

Una forma más ráp >meter la mano y agarrarlo con las manos. Esto se debe hacer de forma rápida y suavemente con poca persecución alrededor de la jaula. Con el tiempo, puede enseñarle a su ave a saltar en el dedo, pero no se puede hacer eso hasta que salga de la jaula.

Se puede utilizar una toalla de mano para contener a su periquito. Haga una «V» con su dedo índice y el dedo medio, y ponga entre estos el cuello del ave. Sujételo por los pómulos con los dedos, y apoye la espalda en la palma de su mano. Mantenga el pulgar y el resto de la mano en el otro lado para mantener las alas plegadas. Esto lo mantiene a salvo. Recuerde que debe utilizar una presión suave. Este tipo de tratamiento permite que su periquito respire, ya que deja el pecho libre de restricción. De esta manera puede entrenar a un periquito a estar fuera de la jaula.

Trabaje con su periquito lejos de la jaula

Lleve a su periquito a una pequeña habitación de la casa donde las puertas se pueden cerrar. Un cuarto de baño o un pasillo es ideal. Si hay ventanas en la habitación, deben cerrarse de manera que se mantenga a su pájaro seguro. (En un cuarto de baño, recuerda poner la tapa del inodoro hacia abajo.)

Haga un plan para pasar un tiempo con su pájaro. Tome un libro y siéntese liberando a su ave cerca de usted. De vez en cuando, hable con él. La mayoría de los periquitos son pájaros curiosos, por lo que es probable que su ave elija venir hacia usted.

Cuando su periquito parezca cómodo, haga un movimiento lento hacia él con la mano. Al hacer esto, le está enseñando a acostumbrarse a este movimiento. Este es un proceso importante en la domesticación y parte importante de cómo entrenar a un periquito.

Si las cosas marchan bien, anime a su periquito a posarse en su dedo. Guíe al ave colocando una mano detrás de él. Esto también ayudará a evitar que el pájaro retroceda. Con la otra mano, empuje su dedo índice en el pecho del ave por encima de sus pies. Al mismo tiempo, diga por ejemplo, «arriba», «súbete» o «Ven». Este será el comando que usará con su pájaro. Todas sus acciones deben ser lentas y tranquilas.

Durante este ejercicio, su periquito puede que a penas toque su dedo y luego eche a volar. Si su pájaro vuela lejos, vuelva a trabajar en sólo quedarse en silencio cerca de él. Siga practicando acercarse a su pájaro y poner su mano cerca de él, pero sin tocarlo.

Si su periquito vuela fuera de su dedo, recupérelo , con la orden que haya decidido usar una y otra vez a medida que levanta el ave del suelo. Vuelva a posarlo en el dedo cada vez que se vaya volando. Tienes que ser paciente y constante. Si su ave se muestra demasiado asustado o cansado detenga la sesión.

Cómo entrenar a un periquito para que se quede con usted

Es agradable ser capaz de mantener a su pájaro en su mano una vez que está ahí. Usted puede hacer esto en un par de maneras. Un método consiste en acostumbrar a su periquito a que usted pondrá su dedo pulgar sobre sus patas cuando usted esté caminando. Consiga esto gradualmente tocando brevemente sus patas con el dedo pulgar. Después de un tiempo, toque sus patas durante un tiempo más largo. Con el tiempo, mantenga las patas de su periquito hacia abajo con su dedo pulgar.

El otro método para mantener a su ave mientras está posado en la mano es mantener su otra mano sobre sus alas. Un pájaro no puede volar lejos de usted cuando sus alas están ligeramente retenidas contra su cuerpo.

Comience a entrenar a un periquito para hacer esto simplemente tocando la parte posterior de su pájaro ligeramente mientras lo está sosteniendo. Una vez que el ave llega a aceptar esto, aplique más presión . Con el tiempo, su ave aceptará la restricción ligera a través de la espalda y las alas.

Cuanto más su periquito confía en usted, más dócil y social se volverá. Trabaje en el propio ritmo de su pájaro para que pueda ganar confianza. Entrenar a un periquito no es algo tan complicado, solo hace falta paciencia y buena confianza entre usted y su mascota.

Adiestramiento del periquito – Primeros pasos

Debido a que los periquitos son pájaros de talante afectuoso, pronto se percatan del espíritu amistoso de quienes están junto a ellos. Por consiguiente, procuremos ganarnos su confianza antes de intentar impartir cualquier lección. Una vez dé muestras de que goza con nuestra compañía, la enseñanza se convertirá en una labor agradable.

Podemos comenzar la domesticacióndigital de nuestro pájaro al día siguiente de haberlo traído a casa. Esto no significa que debamos sacarlo de la jaula. Es más aconsejable mantenerlo encerrado en ella durante un mínimo de dos semanas al objeto de que se adapte por completo a su nuevo hogar y lo considere como un lugar que le ofrece seguridad.

Con todo, la domesticación digital debe comenzar de inmediato debido a que nuestro pájaro buscara una nueva compañía ahora que se ha visto separado de quienes estaban junto a él en otra jaula. Algunos consideran que deberíamos conceder a nuestros periquitos un margen más dilatado (por ejemplo, dos días) para permitirle acostumbrarse a su entorno.

Hablémosle suavemente, asegurémonos de que siempre dispone de comida abundante y mantengamos su jaula limpia (te ayudará nuestro post qué comen los periquitos). Sólo observándonos mientras llevamos a cabo nuestras labores diarias, aprenderá a conocernos y a aceptarnos. Reduzcamos a un mínimo nuestros movimientos alrededor de la jaula y evitemos asustarle.

Adiestrar al periquito a subir a tu dedo

Transcurridos unos pocos días introduzcamos una delgada varilla de madera lentamente en su jaula, hablándole al mismo tiempo con suavidad. Dirijámosla hacia su parte frontal y presionémosle con ella suavemente en el punto en que las patas se unen al cuerpo. Repitamos esto varias veces.

Pronto, si bien muy probablemente no será durante el primer día, se subirá a la varilla. Cuando ello acontezca habremos ganado el punto uno. Después, tras haberse acostumbrado a la varilla, sustituyámosla por nuestro dedo actuando del mismo modo suave y deliberado. Repitámoslo una y otra vez.

Transcurrido algún tiempo ya no se mostrará asustado de la presencia de nuestra mano. A partir del instante en que acepte ésta podemos acariciarle suavemente el pecho y la cabeza si nos lo permite.

Si aletea frenéticamente cada vez que le acercamos el listón o varilla, no lo retiremos, ya que si lo hacemos creería que nos ha ahuyentado y esto es mala psicología. Si aletea, o se acurruca y chilla pidiendo ayuda, no nos alarmemos.

Permanezcamos ante él y hablémosle en tono suave, repitiendo su nombre una y otra vez y diciéndole que es un pájaro muy bonito. Lo que digamos carece de importancia (repitamos el alfabeto de un modo rítmico si no se nos ocurre otra cosa) pero sí la tiene el tono que utilicemos. Nuestra voz siempre ha de sonar con acento suave y tranquilizador.

Jamás retiremos la mano en forma brusca si el pájaro comienza a aletear. Mantengámosla en el interior de la jaula hasta que se haya tranquilizado, hablándole suavemente durante todo el tiempo, y después hagamos otro intento.

Pronto se dará cuenta de que no es nuestra intención hacerle daño. Antes de que nos demos cuenta ¡ya se habrá subido a nuestro dedo! Estemos preparados para recompensarle con su comida favorita cuando trepe por primera vez.

Los períodos de domesticación deben durar entre diez y quince minutos y llevarlos a cabo varias veces al día. Terminemos cada período con el pájaro posado en nuestro dedo, jamás cuando huya aleteando o lanza chillidos. Acariciémoslo antes de retirar nuestra mano.

Sólo después de que haya aceptado nuestro dedo deberemos sacarlo de la jaula, lo cual deberá hacer posado en él. De este modo asociará nuestro dedo con la entrada y salida de la jaula y nosotros dispondremos de una mejor posibilidad de devolverlo al interior de la misma cuando lo deseemos.

Adiestrar al periquito a salir de la jaula

Para la primera salida de la jaula, esperemos que sea de noche ya que así no intentará salir volando a través de una ventana cerrada si se asusta. Abramos la puerta de la jaula, hagamos que se pose en nuestro dedo y saquémosle lentamente al exterior. Debemos recordar que este adiestramiento sirve para cualquier variedad o tipo de periquito.

Caminemos en torno a la habitación hablándole suavemente durante unos pocos minutos y después devolvámoslo a su jaula, cerrando a continuación la puerta. Repitamos toda esta operación varias veces, por la noche al principio y después durante el transcurso el día.

Si el pájaro sale volando de nuestro dedo, no hagamos ningún movimiento brusco. Permanezcamos quietos hasta que se pose en algún punto. Dirijámonos entonces hacia él con el dedo extendido y devolvámoslo a la jaula. Si se niega, cojámoslo suavemente.

Si sale volando de nuevo, no lo persigamos moviendo ruidosamente los muebles. Esperemos a que se pose de nuevo y probemos otra vez. Si se posa en un punto elevado, como la parte superior de una puerta o la barra de una cortina, hagamos uso de un listón o varilla en forma de T.

Si a pesar de todo sigue evitándonos, digamos a alguien que apague las luces. No intentará volar en la obscuridad. Cojámoslo suavemente y devolvámoslo a la jaula. Si todo ello acontece a la luz del día utilicemos un trozo de tela ligera que deberemos dejar caer sobre el para ayudarnos a recuperarlo.

Si existe alguna posibilidad de que volando penetre en la cocina, asegurémonos de que no hay nada en ella en aquel momento que este muy caliente y sobre lo que pueda posarse. Sus primeros esfuerzos es probable que acaben agotándolo. Después de todo, lo más probable es que no haya gozado anteriormente de libertad para poder volar a sus anchas.

Una vez cansado es probable que nos sea posible cogerlo con la mano. Si se posa en un punto que este fuera de nuestro alcance, obliguémosle suavemente a moverse con ayuda de nuestro listón de adiestramiento.

Con paciencia un periquito puede aprender casi de todo

Eventualmente acabará dejándose coger, posándose en nuestro dedo o regresando a la jaula por su propia voluntad si sabe encontrar la puerta. Por este motivo constituye una buena idea colocar una pequeña «lámina de aterrizaje» adosada a ella.

La forma correcta de sujetar a un pájaro es posado en la palma de la mano, con el pulgar y el índice formando un círculo alrededor de su cuello y el meñique en torno a la cola. El medio y el anular se utilizan para rodear el cuerpo y las patas.

Mantengámosle sujeto de este modo y rasquémosle suavemente la cabeza hasta que se muestre completamente relajado. Recordemos que a los periquitos les gusta que les acaricien la cabeza y la garganta, por lo que deberemos valernos de forma constante de esta práctica durante la domesticación y el adiestramiento.

Enseñar al periquito a subir al hombro

Si permanece posado en nuestro dedo mientras vamos de un lado para otro, elevemos la mano hasta la altura de nuestro hombro y tratemos de conseguir que se traslade a él. Algunas veces el colocar un pequeño trozo de algo que le guste en dicho punto resulta de ayuda para el fin propuesto.

Antes de que haya transcurrido mucho tiempo descubriremos que nuestro hombro se ha convertido en su lugar de descanso favorito. O bien la parte superior de nuestra cabeza o la montura de nuestras gafas si las usamos.

Mostrémonos pacientes. Seamos amables. Estamos en el buen camino que nos ha de conducir a nuevos avances en la labor de adiestramiento ya que a partir de ahora nuestro periquito puede considerarse domesticado.

Enseñar al periquito juegos y trucos

La amplitud del repertorio de nuestro periquito puede abarcar desde juegos que es capaz de llevar a cabo con el pico a otros que sabe cómo efectuar con las patas ¡con inclusión de piruetas acrobáticas!

Nos sorprenderá de forma constante al comprobar lo que es capaz de hacer. A menudo sólo los será necesario proporcionarle el artilugio adecuado y él ya cuidará de mostrar sus habilidades. Cada juguete que compremos le permitirá gozar de largas horas de distracción. ¡Incluso llevará a cabo sus piruetas acrobáticas y sus juegos mientras esté solo!

Para algunas personas, sin embargo, —pero no para los periquitos— el enseñar juegos, trucos y piruetas puede constituir una labor tediosa, sobre todo si las alas del pájaro no han sido recortadas para impedir que salga volando cuando se siente aburrido.

Algunas personas prefieren mantenerles las alas sin recortar al objeto de preservar su belleza, y dejar que sea el pájaro el que idee sus propios juegos, lo cual siempre hacen si se les brinda una mínima oportunidad.

A este fin, en los establecimientos de animales de compañía disponen de unos conjuntos constituidos por una base de madera, plástico o metal sobre la cual se hallan instaladas escalerillas, campanillas, listones con travesaños, etc. Su precio difiere en función de la perfección y multiplicidad de los diversos elementos.

De todos modos, después de haber tenido ocasión de estudiar uno de estos conjuntos quizá nos veamos capaces de montar uno valiéndonos de nuestros propios medios. Recordemos, no obstante, que los cordeles, alambres, lazos y agujeros son peligrosos, motivo por el cual deberemos tener presente tal circunstancia al proceder a la construcción del conjunto.

Sin embargo, si es nuestro deseo promover un papel más activo por parte del pájaro tengamos presente lo siguiente:

Todos los juegos constituyen variaciones de tres actividades básicas: montar, trepar y valerse del pico. Enseñémosle la mejor forma de valerse de este repertorio básico y se convertirá en un verdadero espectáculo circense.

Son las tres las cosas que componen un juego: utilizar uno de los instintos básicos (él), orientar debidamente (nosotros) y perseverar (nosotros). A los periquitos les gusta gatear, empujar, dar cabezadas y arrastrar.

Si queremos que tire de algo, primero deberemos colocarle el cordel en el pico. Más adelante lo cogerá por sí mismo. Si queremos que monte en un coche de juguete, deberemos colocarle en él y empujarle con un ligero golpe en la cola.

Cómo enseñar al periquito a montar

Hagamos que el periquito se pose en nuestro dedo y acerquémoslo al coche de juguete sobre el cual queremos que se monte. Estimulémosle para que salte sobre él. Repitamos la operación varias veces. Probemos de nuevo al día siguiente. Transcurrido un breve espacio de tiempo ya lo hará por sí solo.

Cómo enseñar al periquito a trepar

A los periquitos les gusta subirse y bajarse por los laterales de su jaula. Una escalera, por tanto, resulta un elemento de fácil uso para ellos pues los peldaños vienen a ser perchas horizontales.

Coloquemos la escalera en un ángulo y situemos al pájaro en el peldaño inferior. Posiblemente se moverá hacia arriba por sí mismo. Si no es así, démosle un ligero empujón para que le sirva de estímulo.

Con ello subirá el primer y segundo peldaño. Nuevo ligero empujón y otro peldaño. Repitamos esta operación de ascenso por la escalera hasta que la lleve a cabo por sí mismo de un modo regular y sin nuestra ayuda.

Después de haber conseguido esto, probemos a enseñarle del mismo modo cómo descender. Sin embargo, para infundirle confianza, situemos nuestra mano de forma que rodee flojamente su cuerpo mientras le damos ligeros empujoncitos para incitarle a descender. Una vez haya conseguido dominar esta acción, subirá y bajará por la escalera como si fuera el deporte más sencillo del mundo.

Enseñar al periquito a usar el pico

Respecto a la utilización del pico, para que arrastre juguetes deberemos colocar éstos en su pico, mostrándole al mismo tiempo lo que tiene que hacer, es decir ¡tirar! Quizá debamos ejercer algo de presión para conseguir que abra el pico.

Pero estemos seguros de que lo abrirá. No debemos, por tanto, utilizar la fuerza para conseguirlo. Tan pronto como sepa cómo sujetar un juguete pronto aprenderá a llevarlo, tirando, de un lado para otro.

En los juegos que impliquen empujar, como por ejemplo mover una pelota, coloquémosle el pico apoyado en ella y obliguémosle a caminar hacia adelante. Esto, no obstante, es algo que cabe que aprenda por sí mismo, por cuyo motivo nuestro cometido será únicamente el de proporcionarle la pelota.

Las campanillas, los espejos y otros objetos provocan una rápida reacción si le demostramos lo que se puede hacer con ellos —y algunas veces incluso si no lo hacemos—. Introduzcamos unos pocos objetos en su jaula y dejemos que practique con ellos cuando sienta deseos de hacerlo.

Normas a seguir dentro del hogar

Convirtamos en norma el no permitir que nuestro pájaro salga de su jaula hasta tener la seguridad de que no existe ningún peligro. El viento y las corrientes de aire pueden cerrar de golpe las sueltas (puedes ver cómo cuidar periquitos australianos). Las luces piloto de las cocinas pueden chamuscarle las plumas.

Las ventanas de grandes dimensiones y los espejos pueden crear la ilusión de un espacio abierto en el cual le es posible penetrar. Una ventana abierta un agujero en una tela metálica es probable que sea objeto de exploración, tanto en su parte interna como externa.

El agua que mana de una ducha o de un grifo atraerá su atención y puede resultar escaldado si la temperatura de misma es muy elevada. Los aspiradores, los acondicionadores de aire, los ventiladores, las batidoras y las tostadoras pueden ser armas peligrosas si nuestro periquito vuela por la casa mientras se está haciendo uso de ellos.

¿Quieres saber más sobre periquitos?

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