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Cómo preparar la llegada de un gato a casa?

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Cómo preparar la llegada de un gato a casa

Si estamos a punto de recibir a un gato en casa por primera vez debemos preparar ciertas cosas para cu >

Debemos tener en cuenta las necesidades básicas de un felino respecto a higiene, comodidades, salud y alimentación y conseguir objetos que nos ayuden a satisfacerlas antes de que llegue nuestro nuevo inquilino a casa.

Utensilios que preparar

Bandeja arenera. Como ya te hemos comentado en otro artículo existen varios tipos de areneros: simples, con borde, cubiertas (con y sin puerta), de limpieza automática,….. Si tu felino es pequeño optar por una bandeja simple, ello facilitara el acceso del joven animal y su uso sin complicaciones. Más adelante, y según las características y uso particular, podremos optar por el modelo que encaje más con las características del minino. Importante educar al animal en su buen uso: si hace sus necesidades fuera de la bandeja, las recogeremos y las pondremos en la arena, en pocos días este sencillo truco enseñara a nuestro amigo a “no salirse del tiesto”. El emplazamiento de la caja de arena absorbente debe ser suficientemente independiente de zonas de transito o de uso habitual por la familia.

Recogedor o paleta. Útil para sacar diariamente los residuos sólidos de la bandeja. Con este utensilio evitamos el contacto con las deyecciones, evitando transmisión de enfermedades (ej.: toxoplasmosis).

Arena o lecho absorbente. La elección del lecho absorbente debe regirse por criterios de calidad. La mayor parte de los gatos son muy selectos en lo referente a su W.C. … si no es de su agrado orinarán y defecarán fuera. Por lo demás, existen distintos minerales, de distintos grosores, aglomerantes o no,… Para empezar, optemos por una sepiolita de buena calidad.

Cepillo. Elige un peine o cepillo dependiendo de la longitud del pelaje de nuestro animal. Cepilla a tu animal diariamente para evitar la formación de nudos y la aparición de bolas de pelo en el estómago e intestino.

Malta. Su finalidad es favorecer el transito del pelo que el gato traga cuando se limpia con la lengua. Es casi imprescindible para evitar atascos de pelo en el aparato digestivo. Los animales de pelo corto deben tomarlo, al menos, una vez por semana, aumentándose la frecuencia (2-3 por semana) en ejemplares de pelo largo.

Comedero y bebedero. Elige aquellos fáciles de limpiar y difíciles de volcar. Ten en cuenta la altura de tu animal y otras características que te pueden hacer escoger un comedero en particular.

Comida. Una elección correcta desde el inicio favorece en gran modo un correcto estado sanitario de nuestro nuevo amigo. Mejor optar por un alimento seco (pienso) como base de la alimentación.

Agua. Siempre fresca y a libre disposición. El gato no es un gran bebedor, pero cuando bebe prefiere agua fresca… es por ello que en muchas ocasiones podamos verle lamiendo las gotas de cualquiera de los grifos de la casa.

Rascador. Acostumbra al animal a su uso desde pequeño. Cuando observemos que el animal afila sus uñas en un emplazamiento no deseado le diremos que no…¿cómo? con un chorrillo de agua en spray o con un fuerte ruido. Para que elija el rascador como “zona de afilado” deberemos jugar con el animal utilizando el rascador hasta “que se de cuenta” de que sus uñas se enganchan de maravilla y hasta que sus olores (glándulas sudoríparas y sebáceas interdigitales) se “graben” en el rascador. Estos métodos conseguirán que el gato elija el rascador y se olvide de cortinas, sillones,…

Transportín. Será necesario para las visitas que hagáis al veterinario, también para las vacaciones en las que llevéis a vuestro minino, para traslados puntuales…

Collar. Cada vez vemos a más gatitos en la calle o locales, y para poder sacárles a pasear esos humanos han tenido que ponerles un collar o arnés y una correita especiales para gatos. Como siempre, mejor acostumbrar al animal a su uso desde pequeño.

Cama. No es un utensilio imprescindible pero tener una cama para el gato es una buena opción.
los gatos disfrutan durmiendo, por lo que agradecerán un colchón cómodo. Existen diseños de todo tipo y con varias texturas, elige el que más cómodo te parezca, como no conocemos al gato no sabemos cuales van a ser sus gustos.
Aunque ya te avisamos de que tu nuevo amigo elegirá también otros rincones del hogar según le convengan.

Productos para el baño. Otro utensilio que no es imprescindible en un principio pero que es importante conocer es el champú de baño especiales para felinos. Si el que viene es un gato adulto, tenemos que conocer si le gusta el agua porque de esto dependerá si podremos ayudarnos en la rutina higiénica de baños mensuales o si es mejor no someterle a este “calvario”. Si acostumbramos a nuestro gatito pequeño al agua, de mayor le apetecerá dejarse manipular en esos baños. Hazte con un champú especial para el pelo y la piel de tu gato, una toalla solo para él y una colonia con antiparasito para después del baño.

1. Comedero y bebedero

Los gatos en libertad realizan muchas comidas pequeñas a lo largo del día, por ello, lo ideal es que nuestro gato tenga agua fresca y comida a su disposición las 24 horas. Los recipientes deben estar situados lejos de la bandeja sanitaria y, a poder ser, algo separados entre sí.

Nos decantaremos por recipientes fácilmente lavables y con el tamaño suficiente para que nuestro gato pueda comer y beber sin que sus bigotes rocen los bordes, ya que esto es muy molesto para ellos. Si os fijáis, vuestro gato muchas veces se comerá solo el alimento que se encuentre en el centro del comedero por esta misma razón.

Lo ideal es optar por bebederos y comederos de acero inoxidable o cerámica, teniendo cuidado al situar correctamente estos últimos, ya que podrían romperse al caer de un sitio alto. Eso sí, evitaremos por completo los recipientes de plástico. Además, si queremos incentivar a nuestro gato a beber agua, lo ideal es optar por una fuente que le atraerá porque tendrá constantemente agua corriente.

La alimentación del gato

Antes de la llegada del felino a nuestro hogar debemos tener preparado ya el alimento que vamos a ofrecerle, es una de las cosas más necesarias para el gato. Lo ideal sería informarnos acerca de qué tipo de alimento ha estado recibiendo previamente, para evaluar si es adecuado y podemos mantenerlo o para hacer un proceso de transición.

Para cambiar el alimento del gato a uno nuevo sigue este paso a paso, te ayudará a evitar problemas digestivos varios:

  1. Empieza mezclando un 80% de alimento antiguo con un 20% de alimento nuevo.
  2. Pasados unos días, reduce la cantidad de alimento previo, por ejemplo utilizando un 60% de alimento antiguo y un 40% de alimento nuevo.
  3. Sigue este proceso de forma proporcional durante una o dos semanas hasta que el alimento que le ofrezcas sea un 100% del nuevo.

No siempre es fácil elegir un buen pienso para gatos. Lo ideal es analizar detalladamente la composición hasta encontrar un pienso de buena calidad basado en ingredientes frescos. Recuerda que el gato es un animal completamente carnívoro, por lo que debes rechazar los piensos basados en cereales.

También será importante elegir según la edad o las necesidades del felino. En el mercado encontramos piensos para cachorros, adultos y ancianos, pero también para gatos esterilizados, con sobrepeso o con distintos problemas e salud.

También puedes elegir una dieta barf para tu gato, no obstante, cuando hablamos de recetas caseras, siempre recomendamos consultar con un veterinario previamente para evitar carencias nutricionales o prevenir distintos problemas de salud.

2. Lugar de descanso

Nuestros gatos pueden llegar a dormir hasta 20 horas cuando son adultos y, para poder disfrutar de ese descanso, necesitan un lugar donde se sientan cómodos y seguros.

Dependiendo del carácter de nuestro gato tendrá unas preferencias u otras pero normalmente les suelen gustar los lugares cubiertos, donde se sienten más protegidos. Además, también suelen buscar sitios elevados donde poder controlar todo.

En el mercado encontrarás todo tipo de camas y accesorios para tu gato, pero este muchas veces dejará de lado esa cama tan preciosa y cara por una caja con una mantita dentro.

La cama de tipo "nido" es uno de los elementos indispensables para gatos, especialmente si convive con otros animales, ya que le servirá de refugio si no desea relacionarse o quiere descansar por completo sin ser molestado.

3. Rascador

El accesorio por excelencia de los gatos es el rascador. Este les permite, aparte de arreglar sus uñas, ejercitarse y marcar su territorio. Si no les facilitamos una zona de rascado lo más probable es que la busquen ellos en nuestros sofás, cortinas, muebles, etc.

Si queremos que use el rascador, este normalmente debe de cumplir una serie de requisitos que todos los gatos prefieren. En primer lugar debe estar situado en una de las zonas principales de la casa, si lo dejamos escondido en un rincón nuestro gato buscará otro objeto donde hacerse la manicura.

Además, es conveniente que el rascador sea suficientemente alto para que pueda estirarse por completo al usarlo y estable para que no se mueva cuando salte sobre él. Si además optamos por una torre rascador (o residencia felina) con varias alturas esto servirá de gimnasio y le ayudara a mantenerse en forma ayudandole a evitar el sobrepeso.

En este punto queremos aclarar que la desungulación (al margen de ser ilegal) nunca es una opción. Si nuestro gato no utiliza el rascador, podemos usar catnip o valeriana (hierbas que atraen a los gatos) para incentivarle a usarlo o colocar trozos de comida o sus juguetes favoritos en las distintas partes del rascador.

Eso sí, durante los primeros días del gato en casa, evita por completo regañarle si se afila las uñas en tus muebles o sofás. Ellos necesitan un proceso de adaptación y los castigos, al margen de ser muy poco efectivos, pueden empeorar vuestra relación. Lo mejor es que intentes distraerle y acercarle a su rascador con el uso de los elementos mencionados.

En el mercado encontraremos muchos tipos de bandejas sanitarias y la elección, en la mayoría de los casos, dependerá más de nuestro gato que de nosotros. Las bandejas cerradas son muy cómodas porque evitan olores y que salga tanta arena fuera, pero a veces nuestro gato la rechazará porque suelen preferir las bandejas descubiertas.

Además, debemos procurar que los bordes sean bajos para facilitar su entrada y salida, y deberán estar situadas en un lugar tranquilo, sin corrientes de aire y alejadas de comederos y bebederos.

Lo ideal, es que tengamos tantas bandejas como gatos haya en casa más una. Es decir, si convivimos con dos gatos, lo ideal es tener 3 areneros. Eso sí, en ocasiones, si tenemos varios gatos en un piso pequeño, no siempre va a ser posible disponer de muchos areneros. En este caso, la limpieza regular va a ser indispensable si no queremos que hagan sus deposiciones en lugares poco adecuados.

5. Transportín

El transportín es un elemento básico para poder desplazarnos con nuestro gato de forma segura. Aunque no vayamos a viajar con el, lo necesitaremos para acudir al veterinario, en caso de mudanza o ante una emergencia. Es un elemento de seguridad indispensable.

Para que nuestro gato no tenga una visión negativa de él, lo ideal es que este a su disposición habitualmente como lugar de descanso o de comer, de esta forma cuando nos toque visita veterinaria será mucho más fácil que acceda a entrar. Puedes asociar de forma positiva el transportín dejando premios de comida sabrosa dentro o sus juguetes favoritos. El uso de una mantita mullida o similar también puede ser muy interesante.

Para que el transportín sea seguro y cómodo es preferible que sea desmontable, de esta forma será más fácil sacarlo en el veterinario y podremos limpiarlo con facilidad. Además, es recomendable que sea rígido y de plástico para que sea más seguro en caso de accidente en coche y se limpie facilmente.

6. Protección de ventanas

Los gatos son cotillas por naturaleza y les encanta investigar, explorar y descubrir nuevos olores. Si vivimos en un piso debemos de proteger nuestras ventanas porque las caídas son mucho más frecuentes de lo que solemos pensar. El síndrome del gato paracaidista es una muestra de ello.

Nuestro gato no va a saltar al vacío sin una razón, pero puede que intente cazar algo o que simplemente tropiece y caiga, por ello es mejor tomar precauciones. No sirve con colocar una mosquitera, pues estas no son suficientemente resistentes, debemos optar por una malla específica para estos casos que podremos encontrar en muchas tiendas de productos para mascotas y asegurarnos de colocarla bien.

7. Enriquecimiento ambiental y estimulación

Finalmente, y no por ello menos importante, es fundamental hablar sobre el enriquecimiento que requiere un felino, así como la estimulación física y mental. Todo ello repercutirá en su bienestar emocional y evitará problemas de conducta.

El enriquecimiento ambiental para gatos consiste en distintos factores que van a proporcionarle una mejor calidad de vida, hablamos de estímulos visuales u olores, por ejemplo. El uso de hierba gatera, pasarelas y estructuras felinas son un ejemplo de ello.

El juego con nosotros también es importante, ya que les permite socializar y ejercitarse. Recuerda que los gatos no se divierten jugando solos, por lo que dedicar cada día un rato a realizar sesiones de juego con él puede ser muy beneficioso para estimularle. Podemos emplear juguetes de inteligencia, juguetes dispensadores de comida, cañas de pescar o, simplemente, una sesión de masajes y relajación.

No olvides que los gatos, aunque son más independientes que los perros, son animales muy sociables y necesitan relacionarse para ser felices. Dedica tiempo a tu mejor amigo y proporciónale la mejor calidad de vida en la medida de lo posible.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo preparar la llegada de un gato a casa?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Qué necesitas saber.

Rutinas de iniciación

Permite que tu animal pasee por la casa a sus anchas cuando llegue. Necesita observar y olerlo todo de la casa y, por supuesto, empezar a dejar su olor para que después sienta suyo ese espacio.

Si tienes otros animales en el hogar tendrás que realizar un proceso de presentación que variará en duración según el carácter que tengan los animales.

Aspectos sanitarios

Escoge un veterinario antes de que llegue a casa. Las pautas para elegirlo pueden ser: que esté cerca de casa, por si surge una urgencia, que te haya hablado bien de él tus vecinos con animales, que sepas que tiene gran conciencia de la protección animal, y que sus precios estén en la media de las clínicas veterinarias.

Cuando tu felino llegue a casa tú mismo puedes hacer una revisión rápida para después acudir al veterinario y comentarle lo que has observado. En esta revisión incluye:

  • Pelo: limpio, suave, sin caspa, sin calvas… Un pelo limpio y sano es un claro indicativo de salud.
  • Ojos y oídos: los ojos, sin legañas u otras secreciones, deben ser brillantes y “despiertos”. Los oídos sin secreciones, sin heridas, sin calvas… El rascado frecuente es un síntoma de problemas.
  • Ano: la zona que rodea al ano debe estar limpia, sin restos de heces. Lo contrario podría ser indicativo de diarreas y de que alguna patología está afectando al felino.
  • Encías: rosadas y dentadura limpia.
  • Extremidades: rectas, “compactas”, sin abultamientos ni deformaciones.
  • Comportamiento: si es cachorro debería estar activo, juguetón. Si es adulto puede ser pausado pero sospechar que está alicaído, débil o muy nervioso es síntoma de que algo le ocurre.

Tras esta observación traslada a tu felino al centro veterinario para que allí le abran la cartilla, le sometan a una revisión rigurosa y marquen las pautas de vacunación y desparasitación.

La elección del nuevo gato

Si el gato o los gatos que viven ya en casa fueron separados de su madre y hermanos muy pronto, y no han tenido relación con otros gatos en todo su desarrollo, es normal que al principio les cueste más adaptarse a esta nueva situación. Si por el contrario, ese gato ya ha convivido antes con otros gatos, aunque al principio parezca que lo rechaza, la adaptación será más fácil. Si os encontráis en el primer caso, lo ideal es elegir un gatito de menos de 6 meses de vida porque el proceso suele ser más rápido y fácil, pero también es cierto que los adultos tienen menos probabilidades de ser adoptados y también merecen una oportunidad.

Creando el territorio del gato

Recuerda que el gato es territorial y que habrá que “construir” las zonas necesarias en la casa. En su llegada, procura crear estas zonas en una única habitación, antes de que el gato esté preparado para salir al resto de la casa.

Si tienes más gatos en la casa, consulta este método de incorporación de un segundo gato al hogar.

Objetos necesarios para el bienestar del gato

Una vez el gato ya esté habituado, deberá tener acceso a distintos elementos vitales para su bienestar:

    Consideraciones previas a la llegada del gato

También tienes que tener en cuenta las necesidades propias de cada gato. Cuando lo acojas en tu casa, debes informarte de su estado de salud llevándolo al veterinario, y realizando los tests y las vacunas necesarios.

Si el gatito es huérfano y es pequeño, se debe intentar que se quede con la madre. Si es imposible y tú te encargas de sus cuidados, sigue estos consejos específicos paso a paso.

Si el gato tiene una enfermedad o necesita de un cuidado específico, asegúrate de proporcionarle lo que su veterinario te haya recomendado.

También puedes utilizar feromonas especiales para gatos para rociar objetos y ayudarle a adaptarse mejor al nuevo hogar.

Y, sobre todo, dale mucho cariño, ten paciencia y sé comprensivo. Es una nueva casa donde todo es desconocido, por lo que puede tardar un tiempo a sentirse cómodo. El carácter propio del gato también determinará de qué manera interactuar con él.

Antes de introducir al nuevo gato

Es importante saber que no solo va a ser un gran cambio para los gatos que ya estén en casa, sino que además, el nuevo gato que entre a la casa también va a tener que sufrir un cambio de ambiente, nuevos espacios, aceptar nuevos miembros de la familia… Por todo esto, lo ideal es que, en caso de ser posible, una semana o unos días antes de introducir al nuevo gato, se empiece a llevar a casa alguna mantita o cama de ese gato para que los nuestros empiecen a reconocer su olor.

Además, desde hace algunos años existen en el mercado feromonas felinas sintéticas, en varios formatos (aunque para esto en concreto os recomendamos el formato difusor) que les ayudan muchísimo a llevar mejor una situación de estrés como en este caso. Os hablamos de estas feromonas en otro artículo que tenéis disponible en el blog llamado ‘Feromonas felinas. Qué son y para qué se utilizan‘. Lo ideal es que pongáis el difusor una semana antes de empezar con el proceso para que los mininos se vayan relajando.

Visita al veterinario

Es importante realizar una visita al veterinario con el nuevo gato antes de introducirlo en casa. Por desgracia, muchos gatitos de la calle vienen enfermos aunque no lo aparenten y pueden ser un peligro para los gatos que ya tengáis en casa. Hay que realizar una exploración general al animal y descartar que tenga parásitos internos, pulgas o ácaros. Estos parásitos son altamente contagiosos entre los gatos (también de gato a perros) y así evitaremos que se propaguen al resto de la familia, es muy desagradable que entren pulgas en casa y, por desgracia, un alto porcentaje de gatitos que vienen de la calle presentan pulgas y ácaros en los oídos (hemos llegado a verlo hasta en gatitos de criadero).

Por otro lado, si el nuevo gatito tiene más de 6 meses también recomendamos realizar el test de leucemia e inmunodeficiencia felinas, virus altamente contagiosos entre gatos. En esa misma consulta se os informará mejor, adaptándonos a cada caso en particular, de cómo pasar de la mejor manera posible este proceso de introducir un nuevo gato en casa.

Sabéis que siempre recomendamos la castración de las gatas por evitar camadas indeseadas y enfermedades y, en el caso de los gatos, comportamientos indeseados como el marcaje con la orina. En este caso, también está aconsejado, ya que resultará mucho más fácil, ir introduciendo animales nuevos a la familia si están castrados, para reducir los comportamientos territoriales asociados a hormonas sexuales.

Ya tenemos al nuevo gato en casa, ¿qué hacemos ahora?

Bien, lo primero, llegados a este punto, es que tengáis muchísima paciencia porque este proceso puede llevar desde semanas (en la mayoría de los casos) hasta algunos meses, y es muy importante que no forcéis la situación.

Hay que habilitar una habitación en casa para ese nuevo gato. A ser posible, una habitación en la que los gatos que ya hay en casa no tengan sus cosas (pensar que es su territorio) ni transiten de manera frecuente. Ahí se alojará el nuevo gato junto con su comedero y bebedero, juguetes, alguna cama y, más alejado, un arenero. Este espacio será su hogar durante unas semanas, la puerta debe permanecer siempre cerrada, así evitaremos conflictos entre los gatos y al mismo tiempo pueden empezar a escucharse y olerse. Como es normal, al principio querrán esconderse, por lo que es recomendable que tapéis los espacios que quedan bajo los armarios para que no se metan, y así evitar que se puedan hacer daño.

Os recomendamos que durante la primera semana que el nuevo gato esté en casa, únicamente se hagan intercambios de juguetes y mantas. Tras pasar la primera semana, podemos empezar a realizar los primeros contactos visuales. Este punto es muy importante, ya que deben realizarse siempre bajo vuestra supervisión y con el nuevo gato dentro de un transportín. Es normal que las primeras reacciones no sean buenas, habrá bufidos pero, día a día veréis que van a menos. Cuando vuestros gatos estén tranquilos viendo al nuevo inquilino, podéis ir ofreciéndoles premios para normalizar la situación. Este punto también requiere de varios días, mi consejo es que vayáis haciéndolo durante una o dos horas diarias, pero siempre bajo vuestra supervisión.

El siguiente paso, siempre que tengamos superado el anterior, son las primeras tomas de contacto. De la misma forma, debe ser siempre con vosotros delante y siempre con la posibilidad de apartarlos si se crea un conflicto. Si el gato es muy tranquilo, cachorro o se queda relajado, os podéis acercar con el nuevo gato en brazos y dejar que el resto de gatos se acerquen y le huelan. Si no, se puede utilizar un transportín o algún arnés de sujeción. Es muy importante evitar las peleas, si las primeras veces que lleguéis a este punto veis que puede acabar mal, debéis dejarlo para el día siguiente y con tiempos más cortos. Con el paso de los días que se vayan oliendo y no existan conflicto, ya podréis dejar que baje de los brazos y vayan teniendo contacto. Muchas veces, los primeros días se ignoran, pero es mejor que cualquier pelea.

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