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Cómo cuidar a tu mascota este verano?

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Cuando las temperaturas suben y el sol calienta, es necesario que, como cuidadores, tengamos presentes los consejos básicos para cuidar a un perro en verano, ya que hay aspectos importantes que debemos tener en cuenta para evitar sustos tan graves como el golpe de calor. En este artículo de ExpertoAnimal veremos cómo cuidar de nuestro perro durante los meses más cálidos, las medidas a tomar y las recomendaciones para hacer de este período un momento de disfrute para ambos. Sigue leyendo y descubre con nosotros cómo cuidar a un perro en verano.

Si durante todo el año es recomendable seguir una rutina de desparasitaciones, esta importancia se acentúa todavía más cuando nos encontramos en la época de calor, ya que va a coincidir con la proliferación de parásitos como pulgas, garrapatas o mosquitos. Por lo tanto, dentro de los consejos para cuidar a nuestro perro en verano no puede faltar, como primer punto, visitar a nuestro veterinario para que nos establezca, si todavía no lo tenemos, un calendario dedesparasitaciones adaptado a nuestro perro y a los parásitos más frecuentes en la zona. En el mercado encontraremos productos como pipetas, esprays, collares o pastillas que nos facilitarán la tarea, cada uno de ellos con fines distintos.

En general, existen antiparasitarios para la desparasitación interna, para la desparasitación externa y para ambas desparasitaciones, siendo estos más recomendables por cubrir dos necesidades mediante un único producto. En cuanto a la frecuencia de uso, dependerá tanto del producto escogido como del lugar en el que resida el animal. No obstante, especialmente durante el verano, se aconseja optar por la doble desparasitación mensual para evitar en la medida de lo posible infestaciones tanto externas como internas. En algunas situaciones incluso puede ser necesario aumentar la frecuencia de la desparasitación pero, en cualquier caso, será el especialista quien indicará las pautas a seguir. Así que, no lo dudes, acude a tu veterinario de confianza y desparasita a tu mascota para protegerla.

¿Cómo refrescar a un perro en verano?

Durante el calor nunca le puede faltar el agua a nuestro perro. Debemos asegurarnos de que siempre tiene a su disposición un bebedero con agua fresca, por lo que deberemos limpiarlo y cambiarla frecuentemente. Si vamos a ausentarnos un tiempo considerable es buena idea dejar varios recipientes con agua para que, si nos retrasamos, no se quede sin ella. También deberemos controlar que no vuelca su cacharro. En el mercado encontraremos una buena selección de recipientes para este uso.

Por otro lado, si salimos con nuestro perro tenemos que asegurarnos de que va a poder beber y debemos ofrecerle agua. Podemos hacernos con un bebedero portátil o localizar alguna fuente donde el perro pueda beber. Respecto a la comida, puede que notemos que come menos. Si le ofrecemos comida recién hecha debemos eliminar las sobras antes de que se estropeen por el calor o atraigan insectos.

El agua tiene otros usos y puede ayudarnos a mantener fresco al perro en verano, como por ejemplo a través del baño (no con agua fría), que podemos hacer de manera convencional en la bañera o, si disponemos de espacio, un buen barreño puede convertirse en una piscina donde nuestro perro se remoje a su gusto. Eso sí, debemos tener en cuenta que algunos productos antiparasitarios no aconsejan bañar al perro ni antes ni después de aplicarlos, de manera que es posible que debamos esperar un par de días tras la administración. Así mismo, no podemos bañar al perro justo antes para que el lavado no interfiera con el efecto protector del producto. Mojando una toalla o pulverizando agua también podemos refrescarlo. Como último consejo para cuidar a un perro en verano, el hielo puede convertirse en un buen juguete, así como los helados caseros para perros.

¿Cómo proteger a un perro del calor? - Ambiente fresco

Tanto si nuestro perro vive en el interior como en el exterior, debe disponer de un lugar fresco y a la sombra para poder protegerse del calor. En casa, abrir las ventanas, utilizar el aire acondicionado o ventiladores, bajar persianas o correr cortinas van a ser elementos imprescindibles para cuidar a un perro en verano.

Si tiene acceso o vive en el exterior tenemos que asegurarnos de que dispone de una caseta o un cubierto donde resguardarse. No debemos dejarlo nunca atado. Sería recomendable que en las horas de alimentación de los mosquitos tuviesen la posibilidad de estar en un lugar cerrado para evitar picaduras que pudiesen transmitir enfermedades como la filariasis, correctamente denominada en el ámbito veterinario como dirofilariosis, o la leishmaniosis.

¿Se puede cortar el pelo a un perro en verano?

Como consejo para cuidar a nuestros perros en verano debemos reparar en el manto. No todos los tipos de pelaje deben cortarse, por lo que, si estamos pensando en rapar a nuestro perro, antes debemos consultar con nuestro peluquero canino o veterinario si es pertinente, ya que el pelo también ofrece protección y evita quemaduras. Consulta el artículo "¿Es bueno cortar el pelo a los perros en verano?" para descubrir cuándo debe cortarse.

El cepillado frecuente, por otra parte, va a ayudar a eliminar el pelo muerto y facilitar, así, la muda. Si paseamos por zonas boscosas donde es posible que se adhieran al manto espigas, astillas, espinas o incluso garrapatas, es buena idea que nada más llegar a casa lo revisemos, buscando alguno de estos elementos. Cuanto antes extraigamos las garrapatas, siempre de manera cuidadosa para no dejarnos dentro la cabeza, menor será el riesgo de que puedan transmitir las enfermedades en las que actúa como vector.

¿Cuándo sacar a pasear al perro en verano?

Para saber cómo cuidar a un perro en verano es fundamental repasar el tiempo de ocio y ejercicio. Durante la temporada de calor debemos evitar pasear a nuestro perro en las horas de mayor insolación. También debemos restringir el ejercicio, pues él puede no darse cuenta de que se sofoca, incluso poniendo en peligro su salud. Si observamos que no quiere pasear no debemos forzarlo y sí esperar a horas más frescas, como las primeras de la mañana o por la noche. Debemos darnos cuenta de que, al no llevar calzado, podría resultarle molesto andar por un suelo muy caliente. Un buen truco para comprobar si el asfalto está en las condiciones adecuadas o no para sacar al perro a pasear en verano es colocar la palma de nuestra mano encima y esperar cinco segundos, si notamos que quema, ya tenemos la respuesta.

Consejos para viajar con perros o hacer activ >

Tanto si estamos pensando en ir de vacaciones con perros como si buscamos planes y actividades con ellos, es importante, primero, conocer el carácter del animal y sus necesidades. Si vivimos cerca de alguna playa donde el acceso está permitido para perros, puede ser un buen destino, sobre todo si le gusta el agua. En caso contrario, no debemos forzarlo y, por ende, hemos de buscar un lugar más apropiado para él, como la montaña. Así mismo, hay que recordar que siempre que viajemos con nuestro perro en el coche debemos llevarlo en el asiento trasero con su arnés de seguridad o, de ser el caso, en el interior de un transportín. Es conveniente hacer paradas con el objetivo de pasear y refrescar al perro. Sobre el uso de otros transportes debemos consultar sus condiciones específicas.

Si, por el contrario, decidimos dejar a nuestro perro en una residencia, el mejor consejo para cuidar a nuestro perro en verano va a ser reunir toda la información de uno o varios de estos establecimientos, especialmente buscando opiniones de otros usuarios para asegurarnos de que nuestro perro se queda en las mejores manos y con todas las garantías.

Signos de calor en perros

A pesar de tener en cuenta los consejos para cuidar a un perro en verano y protegerlo del calor, es posible que las altas temperaturas le afecten sin darnos cuenta y, por ello, debemos aprender cómo saber si un perro tiene calor. En general, los más comunes son los siguientes:

  • Respiración agitada.
  • Jadeo excesivo.
  • Inactividad.
  • Calambres musculares.
  • Hocico seco.
  • Aumento de la temperatura corporal.
  • Incremento del ritmo cardíaco.
  • Salivación.
  • Mareos y tambaleos.

Ahora que conoces los síntomas del calor en perros más comunes, si observas alguno de ellos en tu peludo compañero, no lo dudes y acude inmediatamente al veterinario.

Emergencias veterinarias en verano

Desgraciadamente cada verano llegan noticias de perros que son rescatados del interior de un coche o incluso se encuentran muertos. Los vehículos cerrados alcanzan elevadas temperaturas en poco tiempo y esa es la causa de que se desencadene la urgencia característica del verano: el golpe de calor. Si no se actúa rápido, lo que pasa por acudir a un veterinario, el daño que se produce en todo el organismo conduce a la muerte. Por lo tanto, el consejo más importante para cuidar a un perro en verano es no dejarlo jamás en el interior de un coche, ni siquiera por unos minutos.

Por último, si vamos de vacaciones es recomendable que tengamos a mano el teléfono de un veterinario de la zona de destino e incluyamos en nuestro botiquín habitual, si no lo tenemos ya, algún instrumento para extraer garrapatas y algún producto de efecto desparasitador inmediato, como esprays o pastillas de acción rápida.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo cuidar a un perro en verano?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Cuidados básicos.

Toma en cuenta estos consejos que nos da el veterinario Pancho Cavero para proteger a nuestras mascotas.

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Es recomendable darle mucha agua a tu mascota, nos recuerda el veterinario Pancho Cavero. (Difusión)

El intenso calor que aqueja a nuestro país este verano no solo puede dañar nuestra salud sino también la de nuestras mascotas, en especial la de los perros, quienes pueden enfermarse, ya que en esta época del año proliferan las enfermedades infecciosas nos revela el veterinario Pancho Cavero.

El veterinario habló con Perú21 y nos detalló el cuidado que debemos tener con nuestros perritos durante la época de calor.

  • No exponerlos al solLo más terrible que le puede dar a tu mascota es el golpe de calor porque mata a los perros. "Si ves que tu perro está jadeando y tiene la temperatura alta debes meterlo en una tina de agua helada sino se muere", explica el especialista.
  • Mantenerlos hidratadosEs recomendable darle mucha agua a tu mascota. A veces los perros, y también los gatos, dejan de comer por el calor. "Por eso, aconsejo tomar la comida de la mascota, agregarle un poco de agua, meterla en la congeladora, y dársela congelada. Eso hace que su comida sea más refrescante, divertida y lo va alimentar", aconseja Cavero.
  • No llevarlos a la playaEs peligroso exponer al perro al sol, lo preferible es que se quede en casa. "Es mejor no llevarlos a la playa porque hace mucho calor, les puede dar un golpe de calor, y se pueden quemar las patitas con la arena. Si quieres sacar a tu mascota a la playa es mejor hacerlo por la mañana temprano o en las noches pero que el perro este en la playa durante el día no es conveniente", remarca.
  • Tener cuidado con las enfermedades de veranoLas enfermedades infeccionas proliferan en esta época como la parvovirosis o la parasitosis. "Hay mayor cantidad de parásitos externos como pulgas y garrapatas, estas últimas traen una enfermedad llamada erliquiosis, que es una enfermedad de la sangre que se transmite por picadura de garrapas", recuerda Pancho.
  • No tenerlos en las azoteas"Tener una mascotas en la azotea es malísimo, pero si no tienes un espacio tu mascota debe descansar en la sombra y con bastante agua", señala el veterinario.

"Recuerda bañar al perro dos veces al mes sea invierno o verano", recomienda Pancho Cavero.

Antes de salir

Antes de organizarlo todo, es mejor comprobar que la playa a la que piensas ir permite que puedas llevar a tu perro.

Una vez confirmado el destino de tu salida, es el momento de preparar la mochila del perro. No te olvides llevar: los papeles del animal, su agua y bebedero, también algún premio para reforzar su buen comportamiento y, si vas a estar fuera todo el día, a lo mejor también deberías traer su comida y el comedero.

Lleva también algún juguete: los que flotan son ideales para jugar en el agua. Imprescindible acordarse de las bolsas para recoger sus necesidades: mantenerlo todo limpio para que otras personas y otros perros puedan disfrutar de la playa es responsabilidad de todos.

Para protegerle del sol es recomendable unacrema solar y si tiene las patas delicadas también se aconseja un protector para almohadillas. Además, a no ser que estés seguro de que te puedes sentar en una zona de sombra, en tu equipo de playa tampoco puede faltar una sombrilla: a lo mejor tu prefieres tomar el sol, pero para tu perro es importante poder descansar en la sombra.

Cuando estés en la playa

Una vez llegados a la playa, escoge un sitio tranquilo y preocúpate de proteger a tu perro del sol excesivo: identifica un lugar con sombra por si lo necesita y recuerda que puedes utilizar un protector solar, sobre todo en las zonas con poco pelo y poca pigmentación. Igualmente es preferible evitar la exposición al sol en las horas centrales del día cuando la irradiación es más intensa.

¡Cuidado! Bajo el sol de mediodía, la arena se vuelve demasiado caliente y el perro puede sufrir dolorosas quemaduras en las almohadillas y en los espacios entre los dedos. Unos protectores para almohadillas reducirán el riesgo de que esto ocurra. Sin embargo a estas horas lo mejor es que el perro esté descansando debajo de la sombrilla o directamente que no esté en la playa.

Asegúrate de que beba agua regularmente: se la puedes ofrecer tú o le puedes dejar su bebedero cerca. Para que se mantenga fresca guarda el agua en un lugar protegido del sol. Beber le ayudará a mantenerse hidratado pero evita darle agua de mar porque puede provocarle problemas gastrointestinales. Así que vigila y no dejes que la beba.

No lo pierdas de vista en ningún momento, sobre todo si se va a bañar. Jugar en la playa, correr o perseguir una pelota son actividades ideales para el verano: divertidas y refrescantes, pero no exentas de peligros.

Para que el perro se bañe hay que elegir una zona con poca profundidad y donde no haya corrientes. Aún así hay que prestar mucha atención sobre todo si en la playa hay medusas o erizos. Además si las condiciones del mar no son seguras (las banderas de peligro te lo dirán) mejor bajar a la playa otro día, sobre todo si tu perro es uno de estos que nada más ver el agua se quieren ir a bañar.

Sin embargo, bañarse en el mar no les gusta a todos los perros. Si el tuyo es uno de estos, no le obligues a meterse en el agua. Bañarse no es la única diversión de la playa y si quieres acostumbrarle a bañarse tendrás que hacerlo de una forma más gradual y aprovechando alguna actividad que le guste mucho, como ir a recoger una pelota. Para los perros que no se refrescan bañándose en el mar, puede ser una buena opción ir echándole agua encima para ayudarles a regular la temperatura corporal.

Le guste bañarse o no, mejor evitar que el perro haga ejercicio intenso en pleno sol y sin descansar. El golpe de calor no es un riesgo solo para los perros encerrados en los coches en pleno verano: los perros pueden sufrir un golpe de calor incluso estando en la playa. El riesgo de sufrir un golpe de calor es mayor para los perros braquicéfalos (es decir, los perros chatos como los bulldogs, los boxers o los pugs) porque tienen los orificios nasales más estrechos y el paladar es tan grande que puede bloquear las vías respiratorias.

Vigila también si crees que puede haber cristales rotos, latas, anzuelos u otros objetos cortantes escondidos en la arena. No dejes que el perro corra sin control en zonas que podrían ser peligrosas.

Si a tu perro le gusta jugar con la arena, vigila que no se la coma: algunos perros llegan a ingerir grandes cantidades de arena hasta el punto de que se necesita atención veterinaria. Si, en cambio, le gusta jugar en la playa escavando hoyos, presta atención para que nadie se haga daño y tapa el agujero antes de volver a casa.

De vuelta a casa

Un baño con agua dulce servirá para eliminar los restos de sal y de arena y le ayudará a proteger la piel y el pelo.

Aprovecha para revisar bien las orejas y asegúrate de que no tenga ni agua ni arena en su interior. Si en los días después de haber ido a la playa tu perro sacude la cabeza y se rasca con insistencia los oídos, deberás consultar con tu veterinario: pueden ser síntomas de otitis.

Esperemos que con estas indicaciones paséis días divertidos en la playa pero recuerda que en algunas ocasiones, la playa no es el mejor sitio donde ir con tu perro: por ejemplo, si tu perro tiene heridas o la piel irritada, el contacto con la arena podría empeorar la situación.

DECÁLOGO DE CUIDADOS DEL PERRO EN VERANO

Hidratación con limpieza: aunque parece que sobra decir esto, es importante mantener el agua de nuestro perro limpia de manera diaria. El calor es una ayuda perfecta para que bacterias y otros poco amigos proliferen en los cuencos. Así, además de que nunca le falte agua, que esta sea de calidad en todo momento
Ejercicio moderado: si salimos de casa, sobre todo al campo, es más que probable que nuestro perro quiera acompañarnos en la actividad. Sin embargo, hemos de ser conscientes de que su sistema de regulación de temperatura no es como el nuestro y, en caso de querer incluirle en nuestros planes, tendremos que evitar siempre que la actividad sea en las horas de más calor. Y, un consejo: llevar siempre con nosotros un bebedero portátil para poder dispensarle agua.

Comida más apetitosa: para ayudarle a ese efecto secundario propio del calor (la pérdida de apetito), es importante ofrecerle una alimentación más suculenta. De esta manera, estará más animado a la hora de comer y, además, le ayudaremos a hidratarse.
Ojo a las almohadillas: el calor calienta el asfalto y, por ende, las patitas de nuestro perro. Si podemos evitar esta erosión de estas singulares membranas de su cuerpo será lo ideal (algo que se reduce a evitar que camine de manera continuada en horas de máximo calor).
Aseo y recorte de pelo: gracias a un buen baño, no solo le refrescaremos (incluso si no es amante de ser bañado) sino que además le ayudaremos a mantener la piel más limpio. Un gesto que, lejos de ser coquetería, puede ayudarle a evitar el incordio de algunos amigos del verano. Si, además, nuestro perro posee una gran cantidad de pelo ahora es el momento ideal para hacerle un corte de pelo de limpieza. Pero ojo: sin pasarnos. El pelo protege la piel del sol.

Frenar a tiempo un golpe de calor: no pararemos de insistir sobre esto, pero es más que necesario. Así que te animamos a que revises este otro post para saber cómo frenar y enfrentar un golpe de calor. Recuerda que puede ser mortal o, en el mejor de los casos, comprometer seriamente la salud de tu perro.
Mantener su espacio donde vayamos: al igual que en casa, nuestro perro necesita mantener sus rutinas en vacaciones (y más si eso supone cambiar de lugar más de una vez). Por eso, lo ideal es que contemos con destinar un espacio específico a sus comederos e, incluso, que llevemos su mantita o cama de casa para que tenga un vínculo con sus rutinas.

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No a pulgas y garrapatas: sobre todo si nuestro destino vacacional está ligado con el campo, es importante que mantengamos a nuestro perro a salvo de cualquier ataque de pulgas y garrapatas. Con un simple collar antiparasitario será suficiente para evitar que las sufra (con todo lo que cada una de ellas conlleva).
Ni un solo minuto dentro del coche: aunque creamos que “por un momento no pasa nada”, nos equivocamos. Las temperaturas que alcanzan los vehículos en su interior son una auténtica barbaridad y una razón perfecta para provocarle a nuestro perro un golpe de calor. Así, si viajamos y hacemos alguna parada, lo ideal es que nuestro perro también estire las patas como nosotros.
Dedicarle unos minutos cada día: aunque pueda parecer que sobra, este gesto nos ayudará a saber cómo está llevando nuestro perro las vacaciones. Con ese ratito con él de mimos, caricias y tranquilidad podremos identificar si está tranquilo, si siente ansiedad o si, por el contrario, está tan encantado con las vacaciones como el resto de la familia.

Porque, al final, en eso consisten las vacaciones: en que todos (grandes, pequeños y peludos) disfrutemos de tener tiempo libre, del aire libre y te compartir más tiempo juntos que cuando las obligaciones mandan.

Y tú ¿cuál de estos consejos ya aplicas en tus vacaciones con tu perro? ¡Cuéntanoslo!

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