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Cómo cuidar a un gato viejo

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Al igual que con las personas, los gatos disminuyen su velocidad a medida que envejecen. Es posible que deseen hacer menos ejercicio, pueden comenzar a aumentar de peso y su personalidad puede cambiar. Algunos gatos se vuelven más amigables y quieren pasar más tiempo con sus dueños. Otros se vuelven más gruñones y no les gusta que los toquen. Muchos gatos duermen más y salen menos.

Sin embargo, los cambios en la personalidad pueden ser un signo de dolor o enfermedad, por lo que vale la pena consultar con su veterinario. No olvide que los gatos mayores aún necesitan una vacunación regular, un tratamiento antipulgas y antiparasitario.

¿Cómo afecta la vejez en los gatos?

El envejecimiento afecta la piel y se vuelve menos elástica. El pelaje pierde su brillo y pueden aparecer pelos blancos. La audición y la vista se deterioran y la memoria de su mascota puede verse afectada. Los patrones de sueño a menudo cambian ya que muchos gatos mayores duermen más, aunque algunos se despiertan por la noche.

Los músculos y los huesos se vuelven más débiles y el sistema inmunitario no funciona tan bien, por lo que tu gato se vuelve menos capaz de luchar contra una infección. Los órganos internos como el corazón, el hígado y los riñones pueden deteriorarse. Otros cambios hacen que la boca se seque y la alimentación puede ser más difícil.

Sin embargo, las mejoras en la medicina significan que hay tratamientos disponibles para ayudar a reducir los peores efectos de la vejez en gatos. La edad no es una razón para aceptar problemas de salud e incluso los gatos viejos pueden llevar vidas felices y activas. Mantener a tu gato mentalmente activo puede ayudar a que se sienta joven: pruebe juguetes nuevos, al igual que a los gatitos, a los gatos mayores les gusta jugar.

Alimentando a un gato viejo

Con el paso de los años, puede ir perdiendo piezas dentales, por lo que ya no podrá masticar tan bien como cuando era joven. Cuando eso ocurra, es muy recomendable pasar a darle pienso húmedo, ya que así le será mucho más fácil comérselo. Además, este tipo de comida es mucho más olorosa, por lo que se sentirá muy atraído por ella y se lo comerá todo sin dudarlo.

Cuidando de su pelo

Un gato es un animal extremadamente limpio, que dedica gran parte de su tiempo a asearse. Sin embargo, cuando envejece, poco a poco se va aseando menos, y su pelo irá perdiendo brillo. Para evitarlo, tenemos que encargarnos nosotros de cuidar de él, cepillándolo a diario y pasándole un trapo o toalla pequeña humedecida en agua templada para quitarle la suciedad una vez al mes.

Visitas al veterinario

Como también nos ocurre a los humanos, con el paso de los años el cuerpo se va debilitando. Las enfermedades como la diabetes, el cáncer, problemas renales, artritis, entre otras, pueden afectar a nuestros amigos. Por ello, es fundamental acudir una vez al año al veterinario para que le haga una revisión completa. Así se podrá detectar a tiempo cualquier problema.

Con estos consejos, tu gato, aunque sea viejo, seguirá siendo muy feliz, seguro 🙂 .

Cuidar su boca es fundamental

La falta de apetito podría deberse a la formación de placa dentaria que causa una gingivitis dolorosa a nuestro gato y le impide masticar su pienso. Las afecciones de los dientes son frecuentes en los gatos viejos y suelen acompañarse de un mal aliento.

Descubre también en ExpertoAnimal consejos para quitar el sarro en los gatos. Eso sí, en casos graves tu gato anciano podría necesitar de una intervención del veterinario, esto se deben hacer pruebas sanguíneas ya que requiere de una anestesia general, intervención incompatible con niveles altos de urea o creatinina.

Si observas que no come pienso, prueba a estimularle con comida húmeda que además de ser sabrosa y fácil de ingerir, contiene una gran cantidad de agua, perfecta para los gatos mayores.

Además de lo comentado anteriormente, es importante que en esta etapa de la vida prestemos más atención a nuestra mascota ofreciéndole atenciones extra. Para fomentar que nuestro gato esté saludable y activo aún en esta etapa de vejez es importante que evitemos la apatía de nuestra mascota jugando con ella y captando su atención de forma regular. Los juguetes, las caricias o largos masajes son opciones perfectas para que se mantenga de forma activa y saludable.

Otro cuidado específico de los gatos ancianos es la atención a problemas relacionados con los sentidos como pueden ser la ceguera o la sordera. Al hacerse mayores pueden empezar a desorientarse dentro del mismo hogar y a perder capacidades que debemos descubrir mediante la observación. No dejes de prestarle atención para que pase su etapa junto a la mejor persona posible, esa eres tú.

No olvides cepillarle con regularidad el pelo para quitarle el pelo muerto que podría ingerir al limpiarse. Durante este ritual podemos aprovechar para controlar el estado de su piel, el de su pelo y también compartir con él un buen momento. Se aconseja también limpiarle los ojos y las orejas con regularidad con un papel suave mojado en agua o una gasa estéril.

Con la edad, nuestro gato es menos activo y sus garras se gastan menos y se hacen más frágiles: la solución es recortar sus garras, nos permite también comprobar que las almohadillas de nuestro gato estén en buen estado. A todo esto le añadimos los mimos: darle atención y cariño a nuestro gato es muy bueno para él, le encantan las caricias y ser mimado, y ¡le hace aún más feliz al envejecer!

Seguimiento veterinario del gato anciano

Durante la vejez, los problemas de salud empiezan a ser más frecuentes que en otras etapas de la vida del gato. Debemos estar informados y atentos a cualquier cambio físico que observemos: pérdida de pelo, aparición de tumores, tortuosidad al andar etc. Ante cualquier síntoma es importante acudir al veterinario cuanto antes pues, de este modo, el tratamiento a aplicar será más eficaz. También deberíamos avisar a nuestro veterinario de cualquier cambio de comportamiento como la falta de apetito, el aumento de sed, una agresividad anormal o si nuestro gato parece deprimido.

La depresión o la postración pueden ser signos de enfermedad y debemos tomarlos en serio. La falta de apetito y la sed aumentada pueden ser los signos de varios trastornos: problemas renales, hepáticos, gastritis. Estos problemas son más frecuentes cuando el gato envejece, por eso se recomienda hacer pruebas sanguíneas con regularidad a partir de los 8-10 años. Poder hacer un diagnóstico precoz es la clave para un tratamiento exitoso en los problemas del gato anciano.

Aunque no observemos ningún signo de enfermedad en nuestro gato, es también muy recomendable acudir al veterinario cada 6 meses aproximadamente para hacer una analítica y una revisión general. Descartaremos de este modo anemias o alergias que puedan haber pasado inadvertidas por nosotros.

Descanso y reposo

El reposo es una parte fundamental de la vida de un gato anciano. A partir de los 8 años empezaremos a observar como necesita más horas para el descanso y es algo normal, no debemos alrmarnos. Por esa razón, comprarle una nueva cama mullidita o cojines diversos es una idea muy recomendable. Favoreceremos que descanse en lugares cómodos que no le provocarán resentimiento.

Siempre que esté reposando o descansando propiciaremos un ambiente tranquilo sin molestarle o perturbarle. Además y como consejos extra, si vemos que le cuesta subir las escaleras deberíamos ayudarlo y cogerlo en nuestros brazos. También es recomendable colocar unas almohadas cerca de los radiadores para que nuestro gato pueda enroscarse allí. Todo lo que podamos hacer para hacerle la vida más fácil y sencilla a nuestro gato anciano es bueno.

La importancia del ejercicio moderado

Aunque obviamente tu gato ya no es tan ágil como años atrás, es importante que sigas manteniéndole activo para evitar el sobrepeso y ayudarle a mantener sus músculos activos, activar la circulación sanguínea y reforzar sus articulaciones.

Aunque observarás que cada vez necesita más y más horas de reposo, es muy recomendable jugar con él unos 15 minutos diarios,una opción excelente para mantenerlo activo. Los diversos juegos de inteligencia o de caza lo estimulará física y mentalmente. Además el ejercicio físico

No ejercitarlo nunca puede derivar en un problema serio de obesidad, algo que reduce su esperanza de vida. Si este es tu caso ExpertoAnimal te explica cómo ejercitar a un gato obeso de forma fácil y sencilla.

Si deseas leer más artículos parecidos a Guía completa de cuidados para gatos ancianos, te recomendamos que entres en nuestra sección de Geriatría.

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